
Un episodio ocurrido en la Costa Atlántica volvió a poner en debate la distancia entre el discurso político y las conductas personales de algunos de sus principales difusores en redes sociales. Eugenia Rolón, influencer identificada con el oficialismo libertario y responsable de contenidos digitales vinculados al presidente Javier Milei, protagonizó un accidente de tránsito en la localidad de Mar de Ajó que derivó en un control de alcoholemia con resultado positivo y el secuestro del vehículo que conducía.
El hecho se registró durante la mañana, alrededor de las 10, en el marco de los operativos de control vehicular desplegados por el denominado Operativo Sol en el Partido de la Costa. Según se informó, el automóvil impactó contra un poste de la vía pública, lo que motivó la intervención del personal policial y de tránsito. Al someter a la conductora al test de alcoholemia, el resultado arrojó 1,89 gramos de alcohol en sangre, una cifra ampliamente superior a los límites permitidos por la normativa vigente.
Como consecuencia del control, las autoridades procedieron al secuestro del vehículo, un Honda Fit patente JOY 104. El auto no pertenecía a Rolón, sino que es propiedad del padre de Iñaki Gutiérrez, influencer libertario conocido en redes sociales como “La Pepona” y pareja de la joven. Rolón conducía con la cédula azul que habilitaba a su novio a manejar el rodado, lo que derivó en una situación administrativa adicional tras el siniestro. Luego del procedimiento, fue el propio Gutiérrez quien se presentó en el lugar para acompañar a su pareja.
El episodio generó repercusiones debido al perfil público de Rolón, quien se presenta como militante activa de La Libertad Avanza desde la adolescencia y suele difundir en redes sociales consignas vinculadas a la “tolerancia cero” frente a las infracciones y al principio de que “el que las hace, las paga”. En distintas intervenciones públicas, también se manifestó a favor de políticas de endurecimiento de sanciones y fue una de las voces que celebró la eliminación del Ministerio de Mujeres, alineándose con la narrativa oficialista.
En abril pasado, su nombre había ganado visibilidad política tras obtener el 20 por ciento de los votos como candidata a convencional constituyente por la localidad santafesina de San Lorenzo, resultado que fue celebrado públicamente por su entorno y por el propio Gutiérrez, quien la definió en redes sociales como “la mujer de su vida”.
El choque y el resultado del test de alcoholemia reavivaron el debate sobre la responsabilidad pública de quienes ocupan un lugar destacado en la comunicación política digital. Más allá de las sanciones administrativas que correspondan, el caso expuso una contradicción evidente entre el discurso que promueve el castigo ejemplar ante las infracciones y una conducta personal que terminó encuadrada dentro de esas mismas faltas.
Ahora, Rolón deberá afrontar las consecuencias previstas por la ley, incluida la multa correspondiente y los gastos derivados del secuestro del vehículo, que deberá resolver el titular registral. Mientras tanto, el episodio deja abierta una reflexión más amplia sobre la coherencia entre los mensajes que se difunden desde las redes y las prácticas cotidianas de quienes los enarbolan con mayor vehemencia.