
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner solicitó formalmente a la Cámara Federal la reapertura de la causa que investiga al exdiputado Gerardo Milman por su presunta vinculación con el intento de asesinato ocurrido en 2022 frente a su domicilio. En la audiencia, el propio Milman se presentó para pedir su sobreseimiento, mientras el tribunal aún no emitió un fallo definitivo.
El pedido de Kirchner busca revertir la decisión de la jueza María Eugenia Capuchetti, quien había dispuesto el cierre del expediente. El abogado de la exmandataria, Marcos Aldazabal, calificó la medida como “arbitraria” y “sorpresiva”, asegurando que la investigación se clausuró sin agotar todas las pruebas. Según explicó, aún existían medidas pendientes que podrían aportar nuevos elementos sobre la supuesta participación indirecta del exlegislador.
La sospecha contra Milman se originó en la declaración del asesor Jorge Abello, quien afirmó haberlo escuchado decir en un bar cercano al Congreso: “Cuando la maten, yo estoy camino a la costa.” No obstante, todos los testigos presentes negaron haber oído esa frase, y Abello ahora enfrenta una investigación por falso testimonio.
Por su parte, el defensor de Milman, Mauricio Castro, sostuvo que su cliente colaboró plenamente con la Justicia y que el teléfono entregado, aunque distinto al que usaba en 2022, no altera los hechos. También remarcó que no se hallaron pruebas de financiamiento o instigación detrás de los autores materiales del atentado.
El caso ahora está en manos de los jueces Leopoldo Bruglia, Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, quienes deberán decidir si la causa se reabre o si se ratifica su cierre, en un proceso que vuelve a situar a Cristina Kirchner y a Gerardo Milman en el centro de una disputa judicial cargada de tensión política y mediática.