
A días de cerrar el año legislativo, el Gobierno nacional confirmó su intención de enviar el próximo 9 de diciembre el proyecto de Reforma Laboral, una pieza central dentro del paquete legislativo que elabora el denominado Consejo de Mayo. La decisión avanza incluso ante la falta de consensos plenos entre los distintos sectores que integran ese espacio consultivo.
Durante el mediodía, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a reunirse con los representantes del Consejo. Aunque el clima fue cordial, quedó claro que las diferencias persisten. Aun así, el Ejecutivo decidió avanzar con lo que denomina la “modernización” del mercado laboral, un objetivo que considera clave para dinamizar la economía y adecuar las normas a un contexto productivo que, según su visión, ya no admite demoras.
Uno de los puntos más sensibles es la postura del secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, quien desde el inicio de la jornada manifestó sus reparos con varios aspectos del borrador. Pese a estas tensiones, desde el Gobierno anticiparon que en los próximos días circulará una nueva versión del proyecto, que incluiría algunas de las propuestas acercadas por los consejeros, aunque mantendrá como columna vertebral la visión diseñada desde la Casa Rosada.
Aun con desacuerdos, el oficialismo aclaró que no busca romper puentes con la CGT, consciente de la relevancia del diálogo con la principal central obrera en un momento político particularmente delicado.
Otro aspecto tratado en el encuentro, que comenzó pasadas las 11.30 en el Salón de los Escudos de la Casa Rosada, fue la exclusión de la Reforma Previsional y de posibles cambios en la Ley de Coparticipación de los 10 puntos del denominado Pacto de Mayo. Aunque ambos temas quedaron fuera del documento que será enviado como informe, no se descarta que el presidente Javier Milei los retome más adelante.
La reunión contó con la presencia de figuras de diferentes sectores: el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo; la senadora Carolina Losada; el diputado Cristian Ritondo; el dirigente sindical Gerardo Martínez; y el presidente de la UIA, Martín Rappallini.
Al finalizar, Ritondo reconoció que todavía no existe un texto definitivo. Explicó que los empresarios nucleados en la UIA, los sindicatos y el propio Ejecutivo sostienen posiciones diversas, lo que exige un esfuerzo de mediación. Aun así, destacó el avance del proceso: “Seguramente no todos vamos a estar de acuerdo al cien por ciento, pero habrá un producto consolidado del trabajo realizado durante el año”.
El capítulo dedicado a la reforma laboral abarca un amplio abanico de temas: ultraactividad de los convenios, relaciones laborales, cargas fiscales, peajes y financiamiento, derechos colectivos, trabajo individual, autónomos, democracia sindical y una serie de disposiciones complementarias. Un paquete que, sin dudas, dará lugar a un intenso debate legislativo y político en las próximas semanas.