De sede universitaria a activo en venta: el edificio de Caballito que cambia de destino

El Gobierno nacional avanza con la subasta de un edificio ubicado sobre la avenida Rivadavia al 4600, en el barrio porteño de Caballito, que había sido destinado a convertirse en la sede principal de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo. La decisión forma parte de una política más amplia de venta de inmuebles estatales impulsada por la actual gestión, que busca reorganizar y reducir el patrimonio inmobiliario del Estado.

El inmueble, cuya base de venta fue fijada en 905 mil dólares, será rematado el próximo 30 de abril a través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado. Se trata de una construcción de cuatro niveles, con características de “Petit Hotel”, que actualmente presenta un estado de conservación regular y signos de abandono, según la descripción oficial publicada en el proceso de subasta.

Hasta fines del año pasado, el edificio tenía otro destino. Había sido asignado en 2023 a la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo, en el marco de su reciente reconocimiento como institución universitaria autónoma. La iniciativa apuntaba a consolidar un espacio propio y permanente para el desarrollo de actividades académicas, especialmente vinculadas a la formación en derechos humanos, programas educativos en contextos de encierro y propuestas abiertas a la comunidad.

Sin embargo, el rumbo cambió tras la intervención de la universidad dispuesta por el Gobierno, una medida que contó con el aval de la Justicia Federal. En ese contexto, se resolvió dejar sin efecto la asignación del inmueble, argumentando la necesidad de optimizar el uso de los bienes del Estado. La decisión quedó formalizada mediante una resolución oficial que estableció la desafectación del edificio del ámbito universitario.

El traspaso original del inmueble había tenido también un valor simbólico. Previamente, el edificio pertenecía al Estado Mayor de la Armada y, aunque había albergado algunos servicios, para el momento de su cesión se encontraba desocupado y sin uso. Su asignación a la universidad se interpretó como parte de un proceso de resignificación institucional y de fortalecimiento de políticas educativas vinculadas a la memoria y los derechos humanos.

A pesar de las expectativas generadas en torno a ese proyecto, la iniciativa no llegó a concretarse. Apenas dos años después de su cesión, el edificio vuelve a cambiar de destino, esta vez orientado a un desarrollo inmobiliario privado, según se desprende de la convocatoria a subasta.

La venta de este inmueble no es un caso aislado. La Agencia de Administración de Bienes del Estado lleva adelante actualmente múltiples procesos similares en distintos puntos del país. Entre ellos, se destacan la subasta de un predio de gran extensión en la localidad bonaerense de Campana, previsto para el 9 de abril, y la venta de un terreno en las afueras de la ciudad de Córdoba, programada para el 1 de ese mismo mes.

En este último caso, el terreno incluye una antigua casona con valor patrimonial a nivel municipal, lo que agrega un elemento de debate sobre el destino de bienes con relevancia histórica. Aun así, la operación sigue adelante bajo la lógica de promover inversiones privadas y nuevos desarrollos productivos o inmobiliarios.

El caso del edificio de Caballito refleja, en definitiva, el cambio de enfoque en la gestión de los bienes públicos y deja planteado un interrogante sobre el equilibrio entre la valorización económica de estos activos y los proyectos sociales, educativos y culturales que alguna vez se pensaron para esos espacios.

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