
El escrutinio definitivo de las elecciones legislativas del pasado domingo ratificó los resultados provisorios en la mayoría de las provincias del país. Sin embargo, la atención sigue centrada en la provincia de Buenos Aires, el distrito más grande y decisivo del mapa electoral argentino, donde la diferencia entre La Libertad Avanza y Fuerza Patria es mínima: poco más de 44 mil votos sobre un total superior a los nueve millones emitidos.
Según fuentes judiciales, el conteo avanza “de manera correcta y sin sobresaltos”, aunque se estima que la revisión podría extenderse durante toda la próxima semana. El resultado bonaerense será clave para definir la distribución de bancas en el Congreso, en un escenario político signado por la paridad y la fragmentación.
Mientras tanto, en siete provincias los resultados ya fueron confirmados. En Chaco y Chubut, La Libertad Avanza se impuso por márgenes muy estrechos, mientras que en La Pampa, Santa Cruz y La Rioja el triunfo fue para el peronismo. En estos distritos, las diferencias oscilaron entre los 700 y los 3.400 votos, lo que demuestra un panorama de fuerte competencia territorial.
En La Rioja, el gobernador Ricardo Quintela logró retener el primer lugar con apenas 782 sufragios de ventaja sobre la lista libertaria encabezada por Martín Menem. En Santa Cruz, la coalición Fuerza Santacruceña se impuso por solo 775 votos, y en La Pampa el oficialismo provincial logró mantener su dominio con una diferencia de 2.253.
Los casos de Río Negro y Corrientes también presentaron resultados ajustados, aunque sin cambios significativos respecto del conteo provisorio. Sin embargo, el verdadero foco político continúa puesto en Buenos Aires. Allí, el desenlace podría modificar el equilibrio del Congreso y definir el rumbo de la gestión nacional durante los próximos años. La Justicia Electoral, por ahora, mantiene la calma y asegura que todo el proceso se desarrolla “con normalidad”, mientras el país aguarda la definición más esperada del calendario electoral 2025.