Mercados en tensión: sube el dólar, caen las acciones y crece la cautela financiera

El inicio de febrero encontró a los mercados locales atravesados por señales mixtas y un clima de mayor prudencia entre los inversores. El dólar oficial volvió a mostrar una suba en el segmento mayorista, marcando una continuidad con la tendencia observada en las últimas ruedas, aunque todavía se mantiene con margen dentro de la banda de flotación establecida por el esquema cambiario vigente. La dinámica cambiaria, sin embargo, no fue el único foco de atención: las acciones y los bonos registraron bajas, en un contexto atravesado por novedades institucionales y el frente externo.

Durante enero, el sistema de bandas ganó mayor amplitud tras la actualización del techo superior en línea con la inflación, lo que permitió un mayor desplazamiento del tipo de cambio sin generar sobresaltos. En ese escenario, el dólar mayorista acumuló varias jornadas consecutivas de alza, aunque continúa a más de ocho puntos porcentuales del límite superior del régimen. En el mercado minorista, la divisa acompañó ese movimiento con incrementos moderados, mientras que los dólares financieros mostraron un comportamiento inverso, con retrocesos que contrastaron con la suba del oficial. El dólar informal, por su parte, volvió a niveles que no se observaban desde fines del año pasado.

En el mercado de futuros, las operaciones reflejaron expectativas de un ajuste controlado para lo que resta del mes, sin señales de un salto abrupto en el corto plazo. Este comportamiento sugiere que, al menos por ahora, los operadores descartan un escenario de tensión cambiaria inmediata.

En paralelo, la atención estuvo puesta en el frente externo. El Gobierno cumplió con un pago de intereses al Fondo Monetario Internacional por más de 800 millones de dólares, correspondientes a la deuda vigente. Para concretar esa obligación, se utilizaron derechos especiales de giro, el activo que emplea el organismo en sus transacciones internacionales, obtenidos mediante una operación con Estados Unidos. Desde el área económica se aclaró que no se trató de un nuevo endeudamiento, sino de la compra de los DEG necesarios para afrontar el vencimiento.

Este tipo de maniobras volvió a despertar interrogantes en el mercado sobre las condiciones financieras que permiten acceder a esos recursos, especialmente en la antesala de la segunda revisión del programa acordado con el FMI. De esa instancia depende un nuevo desembolso superior a los mil millones de dólares, en un contexto en el que la meta de acumulación de reservas no logró cumplirse y cerró el año con un desvío significativo.

En el plano financiero local, febrero comenzó con correcciones. Las acciones líderes registraron caídas generalizadas y el índice medido en dólares mostró un retroceso relevante. La baja se acentuó hacia el cierre de la jornada, luego de conocerse novedades vinculadas al organismo estadístico, en un mercado que ya venía mostrando señales de toma de ganancias tras las subas previas. Los papeles bancarios, energéticos y de consumo encabezaron las pérdidas, mientras que algunas acciones industriales lograron un desempeño relativamente más estable.

Los bonos soberanos en dólares tuvieron una rueda sin una dirección definida, mientras que los títulos ajustados por inflación operaron mayormente en terreno negativo. El riesgo país se mantuvo por debajo de los 500 puntos básicos, aunque con oscilaciones que reflejan la cautela predominante. En este escenario, los inversores siguen de cerca las definiciones económicas y el vínculo con el FMI, conscientes de que cada señal puede influir de manera decisiva en el rumbo de los activos argentinos en las próximas semanas.

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