
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, anticipó su respaldo al proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno nacional, aunque propuso redefinir su denominación y enfocarlo como un proceso de “modernización”. El posicionamiento quedó expuesto tras una extensa reunión de trabajo con el ministro del Interior, Diego Santilli, quien este lunes visitó la provincia en el marco de una gira nacional destinada a consolidar apoyos políticos de cara al debate legislativo que se abrirá en las sesiones extraordinarias del Congreso.
El encuentro, que se prolongó durante casi dos horas en Casa de Gobierno, permitió revisar tanto la agenda legislativa como el estado de las obras nacionales comprometidas para Salta. Posteriormente, ambos funcionarios ofrecieron una conferencia de prensa en la que destacaron el clima de diálogo y cooperación entre Nación y Provincia. Santilli remarcó que existe “un camino de trabajo conjunto” con Sáenz y subrayó la fluidez del vínculo personal y político, al señalar que mantienen un contacto permanente para analizar cuestiones técnicas, financieras y de gestión vinculadas a inversiones y obra pública.
En ese contexto, el ministro explicó que se revisaron los convenios firmados el año pasado, especialmente aquellos relacionados con financiamiento, pagos y repagos de obras estratégicas. La visita a Salta se inscribe en una recorrida más amplia que Santilli viene realizando por distintas provincias, en busca de consensos que permitan al oficialismo reunir los votos necesarios para avanzar con la reforma laboral y otras iniciativas clave.
Salta aportaría cuatro votos al Congreso nacional entre ambas cámaras. Consultado sobre la relación política, Santilli definió a Sáenz como “un reformista”, aunque el gobernador prefirió matizar esa definición. Durante la conferencia, Sáenz explicó que recomendó al presidente Javier Milei hablar de “modernización laboral” y no de “reforma”, al considerar que ese término suele generar rechazo social. Aclaró que el objetivo no es avanzar contra los trabajadores, sino actualizar un marco normativo que considera obsoleto y que, a su entender, limita la creación de empleo formal, especialmente en las provincias del interior.
El gobernador sostuvo que Argentina necesita una legislación laboral moderna, adaptada a las realidades regionales, y destacó la voluntad de diálogo y acompañamiento por parte de su gestión. En la misma línea, Santilli afirmó que la iniciativa apunta a formalizar a millones de trabajadores que hoy se encuentran fuera del sistema y garantizó que no habrá pérdida de derechos adquiridos. También explicó que la reforma fiscal asociada tendría un impacto acotado en la recaudación y que sería compensada por la ampliación del empleo formal, con especial foco en las pequeñas y medianas empresas.
La agenda abordó además el estado de las obras nacionales pendientes. Santilli confirmó la reciente autorización de una garantía soberana para un préstamo destinado a infraestructura vial y logística en el Eje Capricornio, mientras que Sáenz destacó el volumen de obras comprometidas en la provincia y reclamó que la Nación cumpla con lo acordado, del mismo modo que Salta asumió proyectos originalmente nacionales.
Así, la visita dejó en claro un escenario de coincidencias políticas, negociaciones abiertas y expectativas cruzadas, en un momento clave para el debate sobre el rumbo laboral, económico y productivo del país.