El Senado de la Nación Argentina se prepara para una semana decisiva en el tramo final de las sesiones extraordinarias, luego de que el oficialismo redefiniera el orden del temario a pedido del Poder Ejecutivo. En una sesión convocada para este jueves a las 11 de la mañana, la Cámara alta incorporó el tratamiento del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, una decisión que modificó el esquema original y desplazó otros debates para el día siguiente.
El cambio de agenda responde a una estrategia clara del Gobierno de Javier Milei, que busca acelerar la ratificación parlamentaria del acuerdo y posicionar a la Argentina como el primer país del bloque regional en aprobarlo. El movimiento se da en un contexto de competencia política y diplomática, ya que Uruguay también avanza con su propio proceso legislativo para validar el entendimiento con Europa.
Desde el oficialismo consideran que la aprobación del tratado será un hito central para la política exterior argentina. En la Casa Rosada sostienen que el acuerdo permitirá ampliar el horizonte macroeconómico, mejorar la inserción internacional del país y enviar una señal de previsibilidad a los mercados y a los inversores extranjeros.
Junto con el acuerdo comercial, el Senado también tratará el pliego del exdiputado Fernando Iglesias, propuesto como embajador ante la Unión Europea. Aunque el Ejecutivo ya lo designó por decreto “en comisión”, la Comisión de Acuerdos cumplió con la audiencia pública correspondiente, lo que habilita ahora su debate en el recinto.
El viernes, en tanto, se anticipa una sesión de alto voltaje político. Ese día se abordará el proyecto de Régimen Penal Juvenil, que propone bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, y también la iniciativa de reforma laboral, que regresó desde la Cámara de Diputados con modificaciones, entre ellas la eliminación del artículo vinculado a las licencias por enfermedad.
En cuanto al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, se trata de un tratado de asociación estratégica firmado en Asunción que apunta a reducir barreras arancelarias y facilitar el comercio entre ambos bloques. De acuerdo con datos oficiales, la Unión Europea eliminaría aranceles para el 92 por ciento de las exportaciones del Mercosur, lo que representa un mercado potencial de unos 61.000 millones de dólares. El Gobierno estima que, en los primeros cinco años, las exportaciones argentinas podrían crecer un 76 por ciento, con fuerte impacto en sectores como minería, energía, litio y cobre, además de incrementos en agroindustria y manufacturas.
Otro de los puntos sensibles del temario es la modificación de la Ley de Glaciares. El proyecto propone reemplazar el actual criterio científico y uniforme de protección ambiental por uno definido políticamente por cada provincia. La iniciativa elimina la prohibición expresa de actividades mineras en zonas periglaciales y habilita proyectos cercanos a glaciares, siempre que las autoridades provinciales consideren que no se afectan reservas estratégicas de agua.
Organizaciones ambientalistas y especialistas advierten que estos cambios podrían debilitar los presupuestos mínimos de protección ambiental y exponer reservas clave de agua dulce. Sin embargo, desde el oficialismo sostienen que la reforma es necesaria para viabilizar inversiones mineras asociadas al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, uno de los pilares del plan económico del Gobierno.
Con el respaldo de bloques dialoguistas como Propuesta Republicana, la Unión Cívica Radical y fuerzas provinciales, La Libertad Avanza confía en reunir los votos necesarios para avanzar con los proyectos y cerrar las sesiones extraordinarias con una señal política alineada con la agenda presidencial. Una semana intensa, con debates que prometen dejar huella en la política, la economía y el ambiente del país.