
La seguridad vial vuelve a encender luces de advertencia en la provincia. Según datos oficiales difundidos por el ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, Miguel Zárate, durante 2025 se registró una disminución de víctimas fatales en comparación con 2024. Sin embargo, las cifras revelan un fenómeno persistente y preocupante: las motocicletas son protagonistas en más del 80% de los siniestros viales.
Aunque en términos porcentuales las muertes representan alrededor del 1% del total de hechos registrados, el impacto social de cada pérdida es profundo. A su vez, los siniestros con alcoholemia positiva alcanzaron cerca del 7%, mismo porcentaje que los casos con lesiones graves. Esto significa que aproximadamente uno de cada siete hechos viales deja consecuencias severas, ya sea por fallecimiento o por heridas de gravedad.
El informe oficial subraya que la siniestralidad no está dominada por choques entre automóviles, sino por hechos que involucran motocicletas, muchas veces sin intervención de terceros. Caídas, despistes y colisiones entre motos reflejan problemas estructurales vinculados al uso de este tipo de vehículos, a las conductas de manejo y a las condiciones de circulación. Se trata, en gran medida, de un fenómeno urbano.
La concentración geográfica también es contundente. El departamento Capital reunió el 74,1% de los siniestros registrados en 2025, con 3.535 hechos. Muy por detrás se ubicaron Chilecito (6,3%), Rosario Vera Peñaloza (3,3%), Chamical (3,0%) y Arauco (2,9%). En cuanto a víctimas fatales, Capital concentró el 44% del total, seguido por Arauco y Chilecito, ambos con el 10%.
Otro dato significativo es la marcada diferencia por género. Ocho de cada diez personas fallecidas en siniestros viales son varones, y dos de cada tres lesionados también lo son. Los hombres concentran el 83% de las víctimas fatales y el 63% de los heridos, lo que evidencia una sobrerrepresentación masculina tanto en la exposición al riesgo como en la gravedad de las consecuencias.
En relación con el consumo de alcohol, las estadísticas permiten matizar algunas creencias. En Capital, alrededor del 5% de los siniestros estuvieron asociados a alcoholemia positiva. No obstante, debido al volumen total de hechos, ese departamento concentró cerca del 60% de los casos con alcohol en sangre detectado en toda la provincia.
Más allá de los números, el mensaje oficial apunta a una reflexión colectiva. Los controles continuarán, pero la responsabilidad individual resulta clave. Cada conductor, especialmente quienes utilizan motocicletas, tiene un rol central en la construcción de una convivencia vial más segura. La reducción de víctimas no depende únicamente de operativos y sanciones, sino también de decisiones cotidianas que comienzan en cada hogar y se ponen en práctica cada vez que alguien se sube a un vehículo.