
La Ruta Nacional N.º 141, en el tramo que une la provincia de San Juan con la ciudad de Chepes, en La Rioja, atraviesa por estas horas una situación delicada que encendió las alertas de las autoridades viales. Luego de las intensas condiciones climáticas registradas en la región, caracterizadas por fuertes lluvias y ráfagas de viento severas, se confirmó que la traza permanece habilitada, aunque bajo un estado de peligro que obliga a extremar las medidas de precaución.
Las condiciones meteorológicas, compatibles con una tormenta fuerte en el marco de una alerta naranja vigente, provocaron daños significativos a lo largo del corredor vial. Si bien el tránsito no fue interrumpido de manera total, la circulación se encuentra condicionada por distintos factores de riesgo que pueden comprometer la seguridad de quienes transitan por la zona, especialmente durante la noche.
Entre los daños más relevantes detectados tras el temporal, se informó la caída de postes del tendido eléctrico y serias afectaciones en las instalaciones del control policial ubicado en la localidad de Bermejo. Estos incidentes reflejan la magnitud del fenómeno climático y suman un componente adicional de peligro para conductores y trabajadores que se desempeñan en el sector.
Uno de los puntos más críticos se localiza antes de llegar a la localidad de Marayes. Allí, personal técnico constató la presencia de importantes socavones a ambos lados de la calzada, con una profundidad estimada cercana al metro. Esta situación representa un riesgo elevado para todo tipo de vehículos, pero especialmente para camiones, colectivos de larga distancia y automovilistas que circulen en horarios de baja visibilidad.
Ante este escenario, se activó un operativo preventivo integral. En primer lugar, se instaló señalización específica para advertir a los conductores sobre los peligros presentes en la traza. En paralelo, se organizó el traslado urgente de maquinaria pesada y recursos logísticos, incluyendo motoniveladoras, cargadoras, carretones y personal especializado, con el objetivo de iniciar tareas de reparación y mitigación de daños.
Además, se dispuso la instalación de un campamento móvil en la zona de Marayes, que contará con conectividad satelital y señal WiFi. Esta base permitirá establecer un equipo de respuesta rápida, preparado para actuar de manera inmediata ante nuevas emergencias o un eventual agravamiento de las condiciones climáticas.
Las autoridades remarcaron que la alerta naranja continúa vigente, lo que implica la posibilidad de nuevos fenómenos meteorológicos intensos capaces de generar mayores daños o interrupciones parciales del tránsito. Por ese motivo, se recomienda a transportistas, camioneros, servicios de larga distancia y turistas evitar la circulación nocturna siempre que sea posible y mantenerse informados sobre la evolución de la situación.
Finalmente, se solicitó el refuerzo preventivo de fuerzas de seguridad para garantizar asistencia permanente durante las 24 horas, fortalecer la seguridad vial y brindar apoyo a quienes deban transitar por este corredor clave. Mientras tanto, el monitoreo es constante y se prevén nuevas actualizaciones a medida que avance el operativo y se evalúe el impacto real del temporal sobre la Ruta 141.