
La provincia de La Rioja comenzó a dar pasos firmes hacia un ambicioso proyecto energético que podría transformar el futuro productivo del departamento Arauco. En la zona de Santa Teresita, estudios realizados durante los últimos años revelaron la existencia de un importante recurso geotérmico capaz de generar energía limpia, constante y con gran potencial para el desarrollo industrial y agrícola de la región.
Con la mirada puesta en ese objetivo, el senador nacional Fernando Rejal presentó en el Senado un proyecto para declarar de Interés Nacional los estudios de evaluación de entalpía y factibilidad de producción geotérmica en la zona. La iniciativa había sido impulsada originalmente por el diputado provincial Nicolás Antonio Martínez y busca avanzar en la investigación sobre el aprovechamiento del calor del agua subterránea para producir energía eléctrica y promover nuevos desarrollos productivos.
La geotermia aparece como una alternativa estratégica frente a otras energías renovables, ya que permite una generación estable durante las 24 horas del día, sin depender de factores climáticos como el viento o la radiación solar. En Santa Teresita, los estudios detectaron temperaturas superficiales que oscilan entre los 32 y 48 grados, mientras que a profundidades de entre 600 y 700 metros el agua alcanza valores de hasta 200 grados centígrados. Incluso, las proyecciones a mayor profundidad muestran un enorme potencial para producir energía a gran escala.
Desde 2011 se realizaron ocho perforaciones que confirmaron la existencia del recurso térmico, y ahora la provincia busca respaldo nacional para avanzar hacia una etapa de desarrollo más amplia. La intención es posicionar a La Rioja como referente regional en energías limpias y sostenibles.
Sin embargo, el proyecto no se limita únicamente a la generación eléctrica. También contempla el aprovechamiento de la llamada “baja entalpía”, es decir, el uso de temperaturas moderadas para calefaccionar invernaderos y potenciar la producción agrícola durante todo el año. El modelo toma como referencia experiencias exitosas de países como Países Bajos, Islandia y Japón, donde la geotermia ya es utilizada para optimizar cultivos y reducir costos energéticos.
La hoja de ruta proyectada prevé nuevas perforaciones exploratorias hacia 2026, la puesta en funcionamiento de una planta experimental en 2028 y, finalmente, la consolidación del denominado “Centro Geotérmico Arauco” para comienzos de 2030. De concretarse, el emprendimiento podría generar empleo, atraer inversiones y convertir al norte riojano en un punto estratégico para el desarrollo energético sustentable del país.
Desde el entorno del senador Rejal sostienen que el proyecto representa una oportunidad histórica para transformar los recursos naturales del subsuelo riojano en desarrollo económico, producción y soberanía energética para toda la región.