
Los intensos operativos desplegados en las sierras de Guanchín, en el departamento Chilecito, permitieron controlar dos de los principales focos del incendio forestal que afecta la región desde hace varios días. Sin embargo, las autoridades confirmaron que aún permanece activo un sector de gran complejidad, donde brigadistas, bomberos, personal de seguridad, aeronaves hidrantes y vecinos continúan trabajando sin descanso para evitar que las llamas se propaguen hacia nuevas áreas.
De acuerdo con el último informe oficial, uno de los mayores avances se registró en la denominada Estación Nº 3, donde las tareas realizadas durante la jornada anterior lograron contener completamente el fuego. En cambio, el principal esfuerzo operativo se concentra actualmente en la zona sudoeste de la Quebrada de los Manzanos, donde continúa activo un foco ígneo que demanda un importante despliegue de recursos.
En ese sector trabajan aeronaves hidrantes que realizan descargas permanentes de agua, mientras que en tierra intervienen efectivos de distintas fuerzas de emergencia, brigadistas especializados y pobladores de la zona que colaboran en las tareas de combate contra el fuego. La coordinación de todas las acciones se realiza desde una base operativa instalada en el paraje conocido como «La Talita», donde las autoridades supervisan la evolución del incendio y organizan la distribución de los recursos disponibles.
El operativo reúne al municipio de Chilecito, personal policial, Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y diferentes organismos provinciales, que mantienen un monitoreo permanente para impedir que las llamas avancen hacia sectores poblados o áreas productivas.
Mientras continúan los trabajos, especialistas comenzaron a reconstruir cómo se habría originado el incendio. Según las primeras investigaciones, el fuego se habría iniciado por una fogata que no fue apagada correctamente y que, posteriormente, fue reactivada por las fuertes ráfagas del viento Zonda. Esa combinación habría provocado la rápida expansión de las llamas sobre una amplia superficie de la Sierra de Famatina.
El jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chilecito explicó que se trata de uno de los incendios forestales de mayor magnitud registrados en esa zona, con un fuerte impacto sobre el ambiente debido a la pérdida de flora y fauna nativa. Además, indicó que la Policía lleva adelante una investigación para determinar las responsabilidades sobre el origen del siniestro y establecer si existió negligencia o alguna acción intencional.
Las autoridades aclararon que, pese a la magnitud del incendio, por el momento no existe riesgo directo para las poblaciones cercanas. No obstante, los esfuerzos se concentran en impedir que el fuego alcance sectores sensibles, como la zona de Los Bordos y las inmediaciones de la finca de Guanchín.
En el operativo participan más de 150 personas, entre bomberos, brigadistas, personal de seguridad y baqueanos con amplio conocimiento del terreno, además de unas quince dotaciones especializadas que trabajan en condiciones muy exigentes debido a la geografía montañosa.
También se solicitó el apoyo del Plan Nacional de Manejo del Fuego, que mantiene disponibles aviones hidrantes y otros medios aéreos para reforzar las tareas cuando las condiciones meteorológicas permitan operar con seguridad.
Mientras tanto, otro incendio volvió a generar preocupación en la zona de la Costa Riojana, entre Agua Blanca y Las Peñas. Allí, las intensas ráfagas de viento favorecieron el avance de un nuevo foco que obligó a desplegar un operativo de respuesta inmediata. La rápida intervención de Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y personal de servicios públicos permitió controlar las llamas antes de que alcanzaran mayores dimensiones.
Las primeras evaluaciones indican que varios de los incendios registrados recientemente podrían haber sido provocados de manera intencional. Por ese motivo, las autoridades reforzaron el llamado a la población para extremar las medidas de prevención, evitar cualquier tipo de quema al aire libre y colaborar con las investigaciones denunciando cualquier conducta sospechosa.
Aunque la situación muestra avances alentadores en algunos sectores, el combate contra el fuego continúa y los equipos de emergencia permanecen en estado de alerta para proteger tanto a las comunidades como al valioso patrimonio natural de la región.