
Los principales bancos de Estados Unidos quedaron en el centro de la escena política luego de que el Congreso norteamericano pidiera explicaciones por su participación en el paquete de asistencia financiera destinado a la Argentina, valuado en unos 20.000 millones de dólares. La senadora demócrata Elizabeth Warren, integrante del Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos, lideró el reclamo solicitando transparencia sobre el papel de las entidades y los posibles riesgos para los contribuyentes estadounidenses.
A través de una serie de cartas publicadas por la propia legisladora, bancos como Wells Fargo, JP Morgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America y Citigroup respondieron —con distintos niveles de detalle— a los cuestionamientos. Entre ellos, solo JP Morgan reconoció abiertamente su intervención, confirmando que ejecutó compras de pesos argentinos en nombre del Gobierno de Estados Unidos, a través de la Reserva Federal de Nueva York, que actúa como agente fiscal del Tesoro.
Según explicó la entidad, estas operaciones son poco frecuentes y se realizan únicamente cuando el gobierno necesita acceder a mercados de divisas extranjeras mediante instituciones especializadas. Sin embargo, evitó confirmar si estas transacciones están vinculadas al programa impulsado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ni si cuentan con respaldo de fondos públicos.
El resto de los bancos optó por el silencio o respuestas evasivas. Goldman Sachs y Morgan Stanley apelaron al secreto financiero, mientras que Bank of America y Citigroup se ampararon en la confidencialidad de sus estrategias comerciales. Solo Wells Fargo negó cualquier participación en la operación.
Ante la falta de claridad, Warren redobló su reclamo enviando nuevas cartas al secretario del Tesoro y al presidente de la Reserva Federal de Nueva York. Exigió precisiones sobre el plan de financiamiento, las posibles garantías con fondos públicos y el uso del Fondo de Estabilización Cambiaria, que habría movilizado más de 2.000 millones de dólares en pesos argentinos.
La senadora advirtió que, dada la magnitud del rescate y su impacto potencial, la Reserva Federal “debe brindar una explicación clara al pueblo estadounidense”. Mientras tanto, el programa de asistencia busca sostener la estabilidad cambiaria en Argentina y respaldar el proceso de desinflación impulsado por el gobierno de Javier Milei, en una estrategia que también apunta a reforzar las reservas del Banco Central y asegurar la estabilidad financiera en la región.