Cerimedo seguirá detenido mientras crece la tensión judicial en Bolivia

La situación judicial del consultor argentino Fernando Cerimedo continúa generando controversia en Bolivia, donde permanece detenido mientras se acumulan interrogantes sobre las investigaciones que lo involucran. Una Cámara de Apelaciones resolvió mantener la prisión preventiva durante seis meses, aunque introdujo una modificación respecto del lugar donde deberá cumplirla.

La decisión se conoció luego de una audiencia en la que la defensa intentó revertir la detención y cuestionó distintos aspectos del procedimiento utilizado para incorporar pruebas al expediente. Entre ellos, se objetó la forma en que fue detenido Cerimedo y el acceso a su teléfono celular, del cual habrían surgido conversaciones consideradas relevantes para la investigación.

Los planteos fueron rechazados. Los magistrados consideraron que persisten riesgos procesales, especialmente la posibilidad de fuga, debido a que Cerimedo no tendría una radicación estable ni un trabajo formal en Bolivia. Por ese motivo, la prisión preventiva quedó ratificada.

El principal cambio dispuesto está relacionado con el lugar de alojamiento. Como una de las investigaciones está vinculada con un ataque ocurrido en Santa Cruz de la Sierra, se planteó que Cerimedo debería permanecer detenido en esa ciudad y no en La Paz. Sin embargo, la existencia de otras causas en su contra podría modificar esa situación. Entre los expedientes mencionados aparecen investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y posibles vínculos con vuelos relacionados con el narcotráfico. La definición final sobre el penal donde permanecerá detenido quedará en manos de una instancia judicial superior.

Una investigación atravesada por fuertes cuestionamientos

Cerimedo también aparece mencionado en la investigación por el ataque sufrido por la abogada Nadia Beller el pasado 17 de agosto. La mujer fue atacada a tiros en Santa Cruz de la Sierra por dos hombres señalados como sicarios, quienes hasta el momento no fueron detenidos.

La defensa sostiene que no existen elementos suficientes para responsabilizar a Cerimedo como supuesto autor intelectual del ataque. Sin embargo, la resolución judicial conocida hasta ahora no significó su liberación y, por el contrario, confirmó la continuidad de la prisión preventiva.

El escenario judicial boliviano quedó todavía más complicado después de la detención del fiscal general Roger Mariaca y de otros funcionarios del Ministerio Público. Las autoridades justificaron el operativo a partir de información proporcionada por organismos estadounidenses, aunque el procedimiento generó fuertes cuestionamientos debido a la ausencia de un proceso judicial previo.

Mariaca había intervenido en la investigación relacionada con Cerimedo y, según las acusaciones difundidas posteriormente, habría mantenido vínculos con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Esa situación abrió una nueva disputa política y judicial, mientras distintas investigaciones quedaron prácticamente paralizadas.

Un celular dentro de la cárcel

A esta situación se sumó un episodio ocurrido dentro del penal de Chonchocoro. Autoridades penitenciarias informaron que un interno que comercializaba alimentos dentro de la cárcel habría ingresado un teléfono celular destinado a Cerimedo. El aparato fue secuestrado posteriormente.

El hecho generó nuevas sospechas y cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad dentro del establecimiento penitenciario. También volvió a poner bajo la lupa las posibles comunicaciones que el detenido podría mantener desde prisión.

Mientras tanto, continúa sin resolverse uno de los principales interrogantes del caso: qué ocurrió con los dos hombres señalados como responsables materiales del ataque contra Beller. Desde aquella agresión no hubo avances públicos significativos sobre su captura.

La causa, así, permanece rodeada de acusaciones cruzadas, disputas políticas y cuestionamientos sobre el funcionamiento de la Justicia boliviana. Cerimedo continúa detenido y, aunque la defensa buscó revertir esa situación, por ahora deberá permanecer bajo custodia mientras avanzan —o intentan avanzar— las distintas investigaciones que lo tienen como protagonista.

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