
Un importante siniestro vial se registró durante la mañana del domingo en la zona oeste de la ciudad, cuando un joven automovilista perdió el control de su vehículo y terminó chocando violentamente contra una columna del sistema de alumbrado público. A pesar de la magnitud del impacto y de los importantes daños materiales ocasionados, el conductor resultó prácticamente ileso, aunque posteriormente se confirmó que manejaba con un elevado nivel de alcohol en sangre.
El hecho ocurrió en la intersección de la avenida Ramírez de Velazco y Cerámica Riojana, en el barrio Puertas de la Quebrada. De acuerdo con la información brindada por las autoridades, el automóvil circulaba por la avenida en sentido este-oeste cuando, por motivos que aún son materia de investigación, el conductor perdió el dominio del rodado. Sin posibilidad de recuperar el control, el vehículo se desvió de su trayectoria e impactó de lleno contra un poste de alumbrado ubicado sobre el bulevar central.
La violencia de la colisión generó preocupación entre quienes transitaban por la zona y motivó un rápido despliegue de los equipos de emergencia. Personal policial y del servicio de emergencias médicas acudieron al lugar para asistir al conductor y evaluar su estado de salud. Tras la revisión correspondiente, los profesionales determinaron que el joven, de 21 años, no presentaba lesiones de gravedad ni heridas que hicieran necesario su traslado a un centro asistencial, por lo que permaneció en el lugar del hecho.
Como parte del procedimiento de rutina en este tipo de siniestros, efectivos de la Dirección General de Control de Tránsito y Seguridad Vial realizaron el test de alcoholemia al conductor. El examen arrojó un resultado positivo de 1,64 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra ampliamente superior al límite permitido por la normativa vigente.
Ante esta situación, las autoridades procedieron al secuestro del automóvil, que fue trasladado a la dependencia correspondiente para continuar con las actuaciones administrativas y judiciales que pudieran derivarse del hecho.
Además del trabajo policial y sanitario, también intervino personal del área de Electromecánica, encargado de inspeccionar los daños ocasionados en la infraestructura pública e iniciar las tareas necesarias para reparar la columna de alumbrado afectada por el impacto y restablecer su funcionamiento.
El episodio volvió a poner en evidencia los riesgos que implica conducir bajo los efectos del alcohol. Si bien en esta oportunidad el desenlace no dejó víctimas ni personas con lesiones de gravedad, las autoridades recordaron que el consumo de bebidas alcohólicas reduce los reflejos, altera la percepción y disminuye la capacidad de reacción al volante, aumentando considerablemente las probabilidades de protagonizar accidentes.
El caso se suma a otros hechos similares registrados en los últimos meses y refuerza la importancia de respetar las normas de tránsito y adoptar conductas responsables al momento de conducir, con el objetivo de proteger tanto la propia vida como la de quienes comparten diariamente la vía pública.