Cristina Fernández de Kirchner inició una nueva instancia de su estrategia judicial al recurrir al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para cuestionar la condena que recibió en la causa Vialidad. La presentación busca que el organismo internacional examine el proceso y evalúe los planteos de su defensa sobre presuntas vulneraciones de derechos fundamentales.
El reclamo fue presentado por el equipo jurídico integrado por Carlos Alberto Beraldi, el abogado brasileño Rafael Valim y el español Javier Borrego. Los letrados sostienen que durante el proceso judicial argentino se produjeron irregularidades que, según su interpretación, afectaron las garantías de defensa, el debido proceso y otros derechos reconocidos por los tratados internacionales.
Uno de los principales pedidos consiste en suspender de manera cautelar la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que pesa sobre la expresidenta. Esa sanción forma parte de la condena de seis años de prisión impuesta en la causa Vialidad, en la que fue declarada responsable del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública. La sentencia quedó firme en junio de 2025, luego de que la Corte Suprema rechazara los recursos presentados por la defensa.
La presentación ante Naciones Unidas no constituye una nueva apelación dentro de la Justicia argentina. Se trata de una comunicación individual ante un organismo internacional encargado de supervisar el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, tratado al que adhiere la Argentina.
La defensa sostiene que el proceso debe ser revisado a la luz de los estándares internacionales de derechos humanos. Entre los cuestionamientos planteados aparecen aspectos vinculados con la valoración de las pruebas, las garantías procesales y la imparcialidad con la que, según los abogados, debería haberse desarrollado el juicio.
Los representantes legales también señalaron que el planteo internacional podría avanzar en distintas etapas. Mientras las medidas cautelares podrían recibir algún tratamiento en los próximos meses, una eventual resolución sobre el fondo del caso podría demandar un período considerablemente mayor.
El pedido tiene además una dimensión política, debido a que la inhabilitación para ejercer cargos públicos impide actualmente que Cristina Kirchner pueda presentarse como candidata mientras esa sanción permanezca vigente. La defensa busca, por ese motivo, que el Comité analice la medida de manera cautelar mientras estudia los argumentos centrales de la presentación.
En paralelo, los abogados preparan otros pasos dentro del ámbito judicial argentino. Entre ellos figura la posibilidad de solicitar una revisión de la condena a partir de nuevos elementos que, según la defensa, podrían aportar información relevante sobre la distribución de los fondos destinados a las obras viales investigadas.
La causa Vialidad investigó la adjudicación y ejecución de obras públicas en la provincia de Santa Cruz durante los gobiernos kirchneristas. La Justicia argentina determinó la existencia de una administración fraudulenta y condenó a Cristina Kirchner a seis años de prisión, además de imponerle la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos.
Frente a esa decisión, la defensa mantiene una postura diferente y sostiene que la sentencia se construyó sobre una valoración incorrecta de la prueba y sobre vulneraciones de garantías fundamentales. Esos argumentos son ahora parte del planteo presentado ante el organismo internacional.
El Comité de Derechos Humanos de la ONU está integrado por expertos independientes y analiza el cumplimiento de las obligaciones asumidas por los Estados en materia de derechos civiles y políticos. Su intervención abre así una nueva etapa en la disputa judicial en torno a la causa Vialidad, aunque los efectos concretos de su eventual pronunciamiento dependerán del trámite que siga la presentación y de las decisiones que posteriormente puedan adoptarse en el ámbito argentino.