
Un reciente informe de la Universidad de San Andrés expone con claridad un escenario de creciente malestar social hacia el gobierno de Javier Milei. Los datos reflejan una caída sostenida en los niveles de aprobación, un aumento del pesimismo económico y un deterioro en la imagen de las principales figuras del oficialismo.
Uno de los indicadores más contundentes del estudio señala que cerca de siete de cada diez personas encuestadas manifiestan insatisfacción con el rumbo general del país. En términos concretos, el 68% expresó una valoración negativa sobre la situación actual, mientras que el respaldo al programa del gobierno continúa en retroceso. Solo en el último mes, el nivel de acuerdo con la gestión cayó cinco puntos, ubicándose en apenas un 28%.
En la misma línea, la aprobación presidencial también muestra una tendencia descendente. Según el relevamiento, el mandatario registra actualmente un 36% de imagen positiva, por debajo de mediciones anteriores, mientras que la desaprobación asciende al 61%. Aun así, el estudio marca que, en comparación histórica, su nivel de respaldo se ubica en una posición intermedia: por debajo del que tenía Mauricio Macri en el mismo período de gestión, pero por encima del registrado por Alberto Fernández.
El informe también profundiza en la percepción sobre las instituciones. En este punto, se evidencia una crisis de confianza generalizada: la satisfacción con el Poder Ejecutivo descendió al 26%, mientras que el Congreso continúa siendo el ámbito peor valorado. Tanto el Senado como la Cámara de Diputados registran niveles de aprobación muy bajos, con apenas un 16% y un 15% respectivamente.
En el plano económico, las preocupaciones de la ciudadanía muestran un cambio significativo. El desempleo se posiciona ahora como el principal problema del país, mencionado por el 40% de los encuestados. Le siguen de cerca los bajos salarios y la corrupción, ambos con cifras cercanas al 40%. En tanto, la inflación —que había perdido centralidad en meses anteriores— vuelve a aparecer entre las principales inquietudes.
Otro dato relevante es el crecimiento del pesimismo social. Más de la mitad de los consultados considera que la situación del país es peor que hace un año, y un 43% cree que empeorará en los próximos meses. Esta tendencia marca un quiebre respecto a etapas anteriores, donde aún persistía cierta expectativa positiva hacia el futuro.
El desgaste también alcanza a las figuras encargadas de comunicar la gestión. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, registra una fuerte caída en su imagen, al igual que Karina Milei. Ambos presentan niveles elevados de imagen negativa, reflejando un deterioro en la estrategia comunicacional del gobierno.
En paralelo, el informe muestra que los principales referentes opositores comienzan a consolidar su posicionamiento. Axel Kicillof y Myriam Bregman encabezan los niveles de imagen positiva dentro de ese espacio, especialmente entre quienes desaprueban la gestión actual.
En síntesis, el panorama que surge del relevamiento es el de una sociedad que ajusta sus expectativas frente a la realidad económica y política, con un oficialismo que enfrenta un desgaste progresivo y una oposición que comienza a capitalizar ese descontento.