El efecto Messi impulsa las ventas y rompe la tendencia del consumo durante el Mundial

En un contexto económico marcado por la cautela de los consumidores y la persistente caída de las ventas, la Selección Argentina volvió a demostrar que su impacto trasciende el ámbito deportivo. Cada presentación del equipo dirigido por Lionel Scaloni durante el Mundial se convirtió en un verdadero motor para el comercio, generando un fuerte incremento en la compra de alimentos y bebidas y modificando, al menos por unas horas, los hábitos de consumo de miles de argentinos.

Los datos relevados por una consultora especializada muestran que, durante los días en que juega la selección nacional, las ventas experimentan un crecimiento muy superior al registrado en jornadas habituales. Mientras el consumo masivo continúa mostrando señales de debilidad en gran parte de la economía, los partidos del combinado albiceleste generan un fenómeno excepcional que moviliza tanto a supermercados como a comercios de cercanía.

El mayor incremento se registra en los productos tradicionalmente asociados a las reuniones para ver fútbol. Los snacks encabezan la lista con un aumento cercano al 92 % respecto de un día común. También se destacan las ventas de cerveza, que crecen alrededor del 80 %, seguidas por los fiambres, con un incremento del 65 %, y las pizzas listas para consumir, cuya demanda aumenta aproximadamente un 58 %. A esto se suman los aperitivos, que también muestran una importante recuperación durante cada presentación del conjunto argentino.

La tendencia no se limita únicamente a estos productos. Otros artículos vinculados a las clásicas reuniones entre familiares y amigos también registran subas significativas. Las aceitunas incrementan sus ventas en torno al 12 %, las achuras un 10 %, los aperitivos con alcohol un 15 %, el gin cerca del 16 % y productos como el paté y el picadillo alcanzan un crecimiento del 20 % durante los días de competencia.

El fenómeno se hace aún más evidente cuando los encuentros se disputan durante los fines de semana, momentos en los que muchas familias organizan almuerzos o cenas para acompañar a la Selección, potenciando todavía más el movimiento comercial.

Sin embargo, este comportamiento contrasta con la realidad que atraviesa el consumo en términos generales. Las últimas mediciones reflejan que las ventas continúan mostrando retrocesos interanuales en la mayoría de los canales comerciales. Supermercados, hipermercados, autoservicios de barrio, mayoristas y kioscos siguen registrando caídas, una señal de que el poder adquisitivo de los hogares continúa condicionado por el escenario económico.

Entre los distintos rubros analizados, los hipermercados presentan una de las mayores bajas, mientras que los comercios barriales y los mayoristas también mantienen cifras negativas. Los kioscos, por su parte, muestran una leve retracción. En contrapartida, el comercio electrónico continúa consolidando su crecimiento con una expansión cercana al 30 % interanual, acompañado por un moderado incremento en las ventas de farmacias.

Los especialistas destacan que el impulso generado por los partidos de la Selección constituye un fenómeno puntual y de corta duración, pero suficientemente fuerte como para modificar de manera considerable los indicadores diarios de consumo. La pasión por el fútbol, y especialmente la presencia de Lionel Messi en la cancha, logra movilizar a millones de personas y estimular compras que, en otro contexto, probablemente serían postergadas.

Así, mientras la economía continúa enfrentando desafíos y el consumo masivo sigue buscando señales de recuperación, cada partido de la Selección Argentina se transforma en un acontecimiento capaz de revitalizar temporalmente la actividad comercial, confirmando una vez más que el fútbol sigue ocupando un lugar central en la vida cotidiana de los argentinos.

Deja una respuesta