El Hospital de la Madre y el Niño habilitará nuevos turnos y refuerza la atención en el interior provincial

El Hospital de la Madre y el Niño anunció la habilitación de turnos para distintas especialidades médicas, en el marco de un trabajo sostenido que busca fortalecer la atención materno-infantil tanto en la capital como en el interior de la provincia. La medida se complementa con el Programa de Extensión de Atención, a través del cual profesionales del nosocomio realizaron recientemente visitas a las localidades de Milagro y Olta.

Durante estas jornadas, médicos especialistas brindaron controles y consultas pediátricas, acercando servicios de alta complejidad a comunidades que, en muchos casos, deben recorrer largas distancias para acceder a este tipo de atención. Desde el Hospital Distrital Segundo Romero de Milagro expresaron públicamente su agradecimiento a los profesionales que participaron del operativo: el doctor Jorge Tisera, el doctor Miguel Romero y la doctora Verónica Sirerol, destacando la calidez y el compromiso demostrados en cada consulta.

Asimismo, el reconocimiento se extendió a las autoridades del Hospital de la Madre y el Niño, subrayando la importancia de la gestión de recursos y la planificación que permiten sostener este tipo de acciones. El objetivo, remarcaron, es garantizar atención de calidad a niñas y niños del interior, acompañando también a sus familias en cada instancia del cuidado de la salud.

La consolidación de este hospital como centro de referencia provincial tiene una historia que se remonta a principios de los años 2000. Antes de su creación, la atención materno-infantil se concentraba en el Hospital Enrique Vera Barros, cuya capacidad de internación ya en 2003 se encontraba desbordada frente a la creciente demanda. Las limitaciones edilicias y la imposibilidad de ampliar sus instalaciones impulsaron la necesidad de proyectar un nuevo centro especializado.

En respuesta a ese escenario, el Ministerio de Salud provincial solicitó la elaboración de un proyecto para un hospital materno-infantil con capacidad planificada para cubrir las necesidades de al menos dos décadas. La iniciativa fue desarrollada bajo la dirección de la arquitecta Mónica Zavatti, y en 2005 la provincia consiguió el financiamiento para su construcción.

La Legislatura aprobó en 2006 la creación formal del hospital y, tras el llamado a licitación nacional en 2007, comenzó la obra, que se extendió hasta diciembre de 2012. La atención en consultorios externos se inició ese mismo mes, mientras que en febrero de 2013 el establecimiento comenzó a operar plenamente. El primer traslado de madres y niños se realizó en marzo de ese año, alcanzando su funcionamiento total en abril. Su primer director fue el doctor Julio Escrivá.

Desde entonces, el Hospital de la Madre y el Niño se consolidó como institución de nivel III, referente en múltiples especialidades y subespecialidades. Con la habilitación de nuevos turnos y la continuidad de los operativos en el interior, reafirma su misión de garantizar salud pública accesible y de calidad para las infancias y las familias riojanas.

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