A pocos días de cumplirse un nuevo aniversario de la detención de Cristina Fernández de Kirchner, distintos sectores del kirchnerismo comenzaron a reforzar su postura interna dentro del peronismo y advirtieron que la figura de la exmandataria deberá ocupar un lugar central en cualquier estrategia electoral de cara al 2027. En ese contexto, referentes vinculados a La Cámpora expresaron malestar con dirigentes del propio espacio político que, según consideran, evitan impulsar con firmeza el reclamo por la liberación de la expresidenta.
Las discusiones no se limitan únicamente al plano judicial o político. Desde el kirchnerismo también insisten en que el peronismo necesita redefinir su modelo económico y construir una propuesta enfocada en las necesidades sociales antes que en las demandas de los mercados financieros. En ese sentido, cuestionan duramente las políticas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, al considerar que el ajuste fiscal afecta principalmente a los sectores populares y profundiza las desigualdades.
Dentro del espacio sostienen que el actual modelo económico favorece a una minoría y deja afuera a gran parte de la población. Por eso plantean la necesidad de impulsar medidas que incluyan una mayor regulación sobre los grandes grupos económicos, nuevos impuestos para los sectores de mayores ingresos y una renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. Según afirman, el objetivo no sería romper compromisos internacionales, sino buscar condiciones que permitan sostener la actividad económica y evitar un mayor deterioro social.
Al mismo tiempo, el kirchnerismo reconoce que enfrenta dificultades para recuperar protagonismo en la discusión pública. Dirigentes del sector admiten que La Libertad Avanza logró instalar temas y debates que tuvieron fuerte impacto en la sociedad, especialmente en redes sociales y plataformas digitales. Frente a ese escenario, consideran necesario modernizar las estrategias de comunicación y acercarse nuevamente a las demandas cotidianas de la ciudadanía.
Sin embargo, las tensiones internas dentro del peronismo continúan creciendo. Desde sectores cercanos a Máximo Kirchner surgieron cuestionamientos hacia dirigentes vinculados al gobernador bonaerense Axel Kicillof y otros referentes del peronismo moderado, a quienes acusan de priorizar la tranquilidad de los mercados antes que las necesidades de la población.
Las diferencias también aparecen alrededor de la conducción política y la construcción de candidaturas para el futuro. Aunque todavía no surgen nombres concretos para las elecciones presidenciales de 2027, el debate interno ya comenzó y deja en evidencia un escenario de fuerte disputa dentro del principal espacio opositor. Mientras tanto, el kirchnerismo insiste en que el reclamo por Cristina Kirchner seguirá siendo uno de los ejes centrales de su identidad política y de la reorganización del peronismo en los próximos años.