
Las autoridades del Hospital Garrahan anunciaron que no percibirán el aumento salarial del 61% otorgado recientemente al personal del centro pediátrico. La medida, comunicada oficialmente por el Consejo de Administración, fue presentada como un gesto de compromiso con la austeridad, la eficiencia administrativa y la sostenibilidad financiera de la institución.
Según el comunicado, esta decisión busca reafirmar los valores de una gestión que prioriza el equilibrio económico y la transparencia en el uso de los recursos públicos. En ese marco, se aclaró que ninguno de los integrantes del Consejo recibirá el incremento dispuesto para los trabajadores del hospital, medida que fue celebrada por el Gobierno nacional.
El ministro de Salud, Mario Lugones, calificó la decisión como “un gesto de responsabilidad” y destacó que el camino de la austeridad permitió ordenar las cuentas del hospital, alcanzar el déficit cero y avanzar en obras que fortalecen la atención pediátrica. A través de sus redes sociales, subrayó que los fondos deben priorizarse para mejorar los ingresos del personal de salud y garantizar una atención de excelencia a los niños y niñas que se atienden en el Garrahan.
El incremento salarial, que asciende al 61%, se aplicará sobre el sueldo básico y beneficiará al personal de planta, contratados, becarios y residentes. Será retroactivo a octubre y comenzará a regir de manera inmediata, aunque no alcanzará a las autoridades que se autoexcluyeron del beneficio.
La resolución se da en un contexto de recientes tensiones gremiales, donde diferentes sindicatos habían reclamado mejoras salariales y condiciones laborales. Frente a ese escenario, la actual conducción del hospital busca consolidar una administración equilibrada, capaz de sostener los avances en infraestructura y equipamiento sin comprometer la calidad de la atención médica ni la estabilidad económica de la institución.