
Un operativo de investigación y control permitió detener a dos pasajeros sospechados de transportar estupefacientes bajo una de las modalidades más riesgosas y utilizadas por el narcotráfico: el ocultamiento de droga dentro del cuerpo. El procedimiento se desarrolló tras una serie de tareas previas que habían puesto bajo la lupa a ambos individuos, quienes despertaron sospechas por sus movimientos y actitudes durante el viaje.
Luego de ser identificados y demorados, los agentes realizaron una requisa personal a uno de los hombres. En esa primera instancia, el resultado fue contundente: se hallaron 30 cápsulas que contenían cocaína, cuidadosamente acondicionadas para su transporte. Ante la gravedad del hallazgo y la presunción de que podría haber más droga oculta, se activó el protocolo correspondiente para este tipo de casos.
Ambos detenidos fueron trasladados bajo estricta custodia policial al hospital Dr. Enrique Vera Barros, donde se les practicaron estudios médicos mediante imágenes. Los exámenes confirmaron las sospechas iniciales: uno de los pasajeros tenía varias cápsulas adicionales alojadas en su estómago, lo que implicaba un serio riesgo para su salud, además de constituir un delito federal.
Durante el período de internación, y bajo control médico permanente, se logró la evacuación de 36 cápsulas más. De esta manera, el total de envoltorios incautados ascendió a 66 cápsulas de cocaína. Según se informó, el peso global de la sustancia secuestrada fue de 755 gramos, una cantidad significativa que refuerza la hipótesis de que se trataba de un traslado organizado con fines de comercialización.
Una vez reunidas todas las pruebas, el Juzgado Federal interviniente ordenó el secuestro formal de la droga y dispuso la detención de ambos sujetos, quienes quedaron a disposición de la Justicia Federal. La causa continuará su curso con el objetivo de determinar el origen y el destino del estupefaciente, así como también si existen otras personas involucradas en la maniobra.
Este tipo de procedimientos vuelve a poner en evidencia las estrategias extremas que utilizan las redes de narcotráfico, exponiendo incluso la vida de quienes aceptan trasladar la droga en su propio cuerpo. Al mismo tiempo, destaca la importancia del trabajo investigativo previo y de la coordinación entre las fuerzas de seguridad y el sistema de salud, claves para detectar estos delitos y evitar consecuencias fatales.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas medidas en el marco de una causa que busca desarticular posibles ramificaciones de esta modalidad delictiva.