
Un grave episodio de tránsito ocurrido en el barrio Nueva Rioja generó conmoción y reavivó la preocupación por la conducción irresponsable en la vía pública. Un hombre de 57 años resultó con heridas de extrema gravedad luego de ser atropellado por un automóvil mientras circulaba en bicicleta por la avenida San Nicolás de Bari. El conductor del vehículo, un joven de 19 años, fue detenido horas más tarde tras comprobarse que manejaba bajo los efectos del alcohol.
El hecho se registró el domingo 18 de enero, alrededor de las 12:30 del mediodía. De acuerdo a la reconstrucción realizada por los investigadores, el ciclista se desplazaba de oeste a este por la mencionada avenida cuando fue embestido desde atrás por un Fiat 147 de color blanco que circulaba en el mismo sentido. El impacto fue violento y provocó que la víctima cayera pesadamente sobre la calzada.
Lejos de detenerse para asistir al herido, el conductor del automóvil se dio a la fuga, dejando al ciclista tendido en el lugar. Minutos después, personal médico llegó a la escena y brindó las primeras atenciones, para luego trasladar de urgencia al hombre al hospital. Allí se confirmó un diagnóstico alarmante: lesiones graves con perforación de pulmón, motivo por el cual quedó internado en la Unidad de Terapia Intensiva, bajo estricta observación.
A partir de lo ocurrido, se activó un operativo policial para dar con el vehículo involucrado y su conductor. Gracias a tareas investigativas, se logró ubicar al rodado y al joven que lo manejaba, quien fue identificado como un soldado voluntario de 19 años perteneciente al Regimiento de Infantería N° 15. Al someterlo al test de alcoholemia, el resultado fue contundente: 1,18 gramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima del límite permitido.
Con estos elementos, la Justicia ordenó el allanamiento correspondiente, el secuestro del automóvil y la detención del conductor, quien fue trasladado a la Alcaldía Policial y quedó a disposición judicial. En tanto, la persona que lo acompañaba al momento del hecho fue identificada, pero recuperó la libertad.
El caso volvió a poner en evidencia las consecuencias de combinar alcohol y conducción, así como la gravedad de abandonar a una víctima tras un siniestro vial. Mientras el ciclista continúa internado y luchando por su recuperación, la investigación avanza para determinar las responsabilidades penales del joven detenido.
Este episodio se suma a una preocupante lista de hechos similares y refuerza el reclamo social por mayor conciencia vial, controles efectivos y sanciones ejemplares para quienes ponen en riesgo la vida propia y la de terceros. En las calles, cada decisión cuenta, y en este caso, una imprudencia al volante dejó a una familia en vilo y a una víctima peleando por su vida.