Gremios riojanos se movilizan contra la reforma laboral y advierten por un fuerte impacto en los derechos de los trabajadores

Este jueves 18 de diciembre, los gremios de La Rioja volverán a ocupar el espacio público en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, una iniciativa que ya comenzó su recorrido hacia el Congreso para ser debatida durante las sesiones extraordinarias. La convocatoria principal tendrá lugar en la Plaza 25 de Mayo a partir de las 10 de la mañana y se desarrollará de manera simultánea con movilizaciones en distintos puntos del país, en una jornada de protesta coordinada a nivel nacional.

La convocatoria en la provincia fue impulsada por la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) La Rioja, sindicato que integra la CGT local. Desde el gremio explicaron que el clima social y sindical atraviesa días de alta tensión y que esta semana resulta decisiva para definir una postura clara frente a los cambios propuestos en la legislación laboral.

El secretario general del sindicato de la construcción, Sebastián Di Fiori, señaló que las últimas jornadas estuvieron marcadas por intensos debates y reuniones internas. En ese marco, anticipó que este miércoles se realizará un plenario de la CGT, previo a la movilización del jueves, con el objetivo de unificar criterios y fortalecer la protesta. La marcha, explicó, busca visibilizar ante la ciudadanía el alcance de lo que consideran un ataque directo a los derechos de los trabajadores.

Desde la dirigencia gremial sostienen que la reforma laboral resulta ampliamente negativa, especialmente para aquellos sectores que no cuentan con regímenes específicos, como ocurre en la construcción. Uno de los puntos más cuestionados es el cambio en el sistema de indemnización por despido, que pasaría a ser financiado por un fondo de acumulación individual equivalente al 12% del salario. Según advierten, este mecanismo implicaría que el propio trabajador termine financiando su indemnización, además de permitir que el pago se realice en cuotas de hasta doce meses.

Otro aspecto que genera preocupación es la posibilidad de fraccionar las vacaciones, lo que, según los gremios, podría quedar sujeto a la decisión del empleador, limitando la capacidad de los trabajadores para negarse. A esto se suma la flexibilización en la forma de pago de los salarios, que podrían abonarse no solo en pesos, sino también mediante alimentos, moneda extranjera o tickets canasta.

La reforma también propone extender la jornada laboral semanal de 44 a 48 horas y eliminar el concepto de horas extras tal como se conoce actualmente. En su lugar, se establecería un banco de horas, donde el tiempo trabajado de más no se pagaría como adicional, sino que se compensaría de otra manera.

Finalmente, los gremios advierten que, en un contexto donde casi la mitad de los trabajadores se encuentra en situación no registrada, la reforma podría profundizar la precarización laboral. Desde el sindicalismo riojano sostienen que la movilización del jueves será una expresión clara del rechazo a un proyecto que, aseguran, lejos de generar empleo de calidad, pone en riesgo conquistas históricas del movimiento obrero.

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