
La ciudad de La Rioja vive horas intensas debido a los incendios que afectan a la zona Sur de la Capital, especialmente en los sectores de Las Talas y El Mistolar. Frente a esta situación, Defensa Civil brindó un parte actualizado para llevar tranquilidad a la comunidad y explicar cómo avanzan los trabajos en terreno. Según informaron, los focos continúan siendo combatidos por un amplio operativo que incluye a brigadistas, bomberos, personal de seguridad y distintos organismos especializados que trabajan de manera coordinada para evitar la propagación del fuego.
El organismo destacó el compromiso y la solidaridad espontánea de muchos vecinos que, al ver el avance del incendio, quisieron acercarse para colaborar. Sin embargo, aclararon que esta intención, aunque surge de un profundo sentido comunitario, genera dificultades operativas y pone en riesgo tanto a los equipos profesionales como a quienes se acercan sin las herramientas necesarias. Por esta razón, solicitaron de manera enfática que la población no concurra al área afectada.
Defensa Civil explicó que el personal desplegado en el territorio cuenta con asistencia completa, equipamiento específico y el soporte logístico adecuado para enfrentar la emergencia. La presencia de vehículos particulares o personas sin entrenamiento puede obstaculizar el movimiento rápido de las unidades de emergencia, retrasar tareas prioritarias y sumar un peligro adicional en una zona donde el fuego y el humo ya representan un escenario de alto riesgo.
En el comunicado también se remarcó la importancia de mantener la calma y guiarse únicamente por la información emitida a través de los canales oficiales. Difundir datos sin verificar o participar de convocatorias informales puede generar confusión, congestionar las vías de comunicación y complicar la administración del operativo.
Entre las recomendaciones más importantes, el organismo solicitó cuatro acciones concretas para la población: mantenerse informada exclusivamente mediante fuentes oficiales, evitar la circulación de rumores o llamados de voluntariado no autorizados, colaborar despejando las rutas de acceso para permitir el paso rápido de las unidades de emergencia y comunicarse solo con los números oficiales frente a cualquier situación de riesgo.
Mientras los equipos continúan trabajando en terreno, el mensaje central de las autoridades es claro: la mejor forma de ayudar es permitir que los profesionales operen con rapidez, seguridad y sin interferencias. De esa manera, se podrán reforzar los esfuerzos para controlar los incendios y resguardar tanto a quienes habitan la zona como a quienes forman parte del operativo.