
La provincia vivió este jueves una serie de incidentes viales que encendieron una vez más las alarmas sobre la seguridad en las calles y rutas. Desde la capital hasta el interior, distintos puntos del territorio registraron accidentes que, aunque no dejaron víctimas fatales, evidenciaron comportamientos imprudentes y situaciones inesperadas que podrían haber tenido consecuencias mucho más graves.
En la zona sur de la ciudad Capital, un joven de 22 años fue protagonista de un incidente que dejó en claro los riesgos del alcohol al volante. Durante la madrugada, en el barrio Faldeo del Velasco Sur, perdió el control de su motocicleta y terminó colisionando contra un cesto de basura. Afortunadamente, llevaba casco, lo que evitó que sufriera lesiones graves. Sin embargo, la preocupación llegó más tarde, cuando el test de alcoholemia arrojó un resultado alarmante: 2,19 gramos de alcohol por litro de sangre. Ante esa cifra, personal de Tránsito dispuso el secuestro inmediato del rodado y demoró al conductor, en un operativo que buscó garantizar la seguridad en la zona.
Horas más tarde, en la ciudad de Chamical, otro siniestro vial volvió a movilizar a las autoridades. Cerca del mediodía, en el acceso norte por Ruta Nacional 38, un automóvil Citroën C4 que viajaba en sentido Norte–Sur derrapó de manera repentina y terminó con serios daños materiales. En el vehículo se trasladaban dos mujeres oriundas de la capital provincial, quienes debieron ser asistidas por personal de salud y trasladadas al hospital zonal. La conductora, visiblemente confundida, aseguró no recordar cómo se produjo el accidente. Ambas quedaron en observación por presión arterial elevada, aunque sin heridas de gravedad. En el lugar trabajaron agentes de la División Accidentes Viales, efectivos policiales y personal de Seguridad Vial, quienes se encargaron de asegurar la zona y coordinar el retiro del automóvil.
El tercer episodio ocurrió en pleno casco céntrico, en la intersección de las calles 9 de Julio y Buenos Aires. Allí, una motociclista que conducía una Keller sufrió una caída abrupta tras intentar esquivar a un perro que se cruzó de manera inesperada. La maniobra brusca derivó en un derrape que la dejó tendida sobre la calzada, con fuertes dolores en uno de sus brazos. Vecinos, policías y agentes de tránsito acudieron rápidamente para asistirla hasta la llegada del servicio de emergencias. Luego de ser estabilizada, fue trasladada en ambulancia para una evaluación médica más detallada. El tránsito en la zona debió ser interrumpido por algunos minutos mientras los equipos trabajaban para garantizar su seguridad.
Así concluyó una jornada marcada por la imprudencia, los imprevistos y la necesidad urgente de reforzar la educación vial para evitar que situaciones como estas se repitan en las calles de la provincia.