La construcción en La Rioja atraviesa una crisis histórica y busca reactivarse con nuevas obras provinciales

El sector de la construcción en La Rioja atraviesa uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas luego de la paralización de gran parte de la obra pública nacional. La caída de la actividad generó una fuerte pérdida de empleo registrado y dejó a numerosas empresas con escasa o nula capacidad de trabajo.

Desde la Cámara de la Construcción de La Rioja advirtieron que la situación es crítica: el sector pasó de contar con alrededor de 2.700 trabajadores registrados a menos de 400 en la actualidad, lo que representa una reducción superior al 85% del empleo formal. Además, de las aproximadamente 130 empresas que estaban activas en la provincia, menos de 60 continúan registradas y muchas permanecen sin obras en ejecución.

El impacto de esta crisis no solo afecta a las constructoras, sino también a toda la cadena económica vinculada a la actividad, incluyendo proveedores de materiales, transportistas, trabajadores independientes y distintos servicios relacionados con la obra pública y privada.

Ante este escenario, representantes del sector comenzaron a gestionar alternativas junto al Gobierno provincial y municipios para impulsar nuevas obras que permitan recuperar puestos laborales. Una de las principales propuestas consiste en desarrollar un plan de bacheo en la ciudad utilizando recursos provinciales, con el objetivo de reactivar empresas locales y generar empleo de manera inmediata.

La iniciativa fue planteada en reuniones con autoridades municipales, organismos provinciales y posteriormente con el gobernador Ricardo Quintela. Desde la Cámara explicaron que la idea es utilizar fondos disponibles para poner en marcha trabajos de infraestructura que permitan que las empresas vuelvan a funcionar y que los trabajadores puedan reincorporarse.

Además del plan de bacheo, otro de los caminos analizados es la finalización de obras que quedaron paralizadas tras la interrupción del financiamiento nacional. Entre ellas se destacan proyectos habitacionales que podrían retomarse si la provincia logra organizar los recursos necesarios.

Desde el sector señalaron que este momento puede ser clave para avanzar con las obras antes de la llegada de la temporada de lluvias, que suele dificultar la ejecución de determinados trabajos. Por eso, esperan nuevas reuniones con las autoridades económicas para definir la disponibilidad financiera y establecer un cronograma de acciones.

La construcción privada, mientras tanto, no logra compensar la caída generada por la falta de inversión pública. Según explicaron desde el sector, actualmente predominan pequeñas reparaciones domiciliarias, mientras que desaparecieron las grandes obras de edificios, barrios y proyectos de infraestructura que históricamente generaban mayor cantidad de puestos de trabajo.

Frente a este panorama, empresarios y trabajadores mantienen la expectativa de que un programa de obras impulsado desde la provincia pueda convertirse en el primer paso para recuperar la actividad. El desafío será reconstruir una industria que perdió gran parte de su capacidad operativa y devolverle oportunidades laborales a miles de riojanos que dependen directa o indirectamente de la construcción.

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