
En un contexto marcado por las dificultades económicas que atraviesan distintos sectores productivos del país, el Gobierno de La Rioja anunció la apertura de dos nuevas plantas industriales en la capital provincial. El proyecto estará a cargo de la empresa textil ENOD y contempla la incorporación gradual de entre 120 y 150 trabajadores, en una iniciativa que busca fortalecer la actividad manufacturera y generar nuevas oportunidades laborales.
El anuncio fue encabezado por el gobernador Ricardo Quintela, quien destacó la importancia de promover inversiones productivas aun en un escenario complejo para la industria nacional. Durante el acto, sostuvo que la llegada de una empresa con capacidad de generar empleo representa una señal alentadora en momentos en que numerosas fábricas y comercios enfrentan dificultades para sostener su actividad.
Las nuevas instalaciones funcionarán en los predios conocidos como ex Debefil y ex Usina de Artes, dos espacios industriales que cuentan con una superficie aproximada de 4.200 y 5.000 metros cuadrados. Según explicó el mandatario, la provincia cedió temporalmente ambos inmuebles para facilitar la instalación de la firma y acelerar el inicio de las operaciones.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que esta decisión forma parte de una estrategia basada en políticas activas para acompañar al sector privado, con el objetivo de preservar y crear puestos de trabajo. En ese sentido, Quintela señaló que el Estado debe actuar como un facilitador para impulsar el desarrollo industrial, brindando infraestructura y herramientas que permitan atraer inversiones.
El plan también incluye un programa de capacitación destinado a quienes aspiren a incorporarse a la empresa. La formación tendrá una duración de tres meses y será desarrollada de manera conjunta con la Asociación Obrera Textil. Durante ese período, los participantes recibirán instrucción teórica y práctica financiada por la compañía, y quienes completen el proceso tendrán prioridad al momento de cubrir las vacantes disponibles.
Pese al optimismo que rodeó el anuncio, el gobernador reconoció que la provincia continúa enfrentando un panorama laboral complejo. Recordó que en los últimos meses el Parque Industrial de La Rioja perdió cerca de 4.000 puestos de trabajo y señaló que esa situación también se vio reflejada en la reducción de contratos vinculados a organismos nacionales, el comercio y las actividades relacionadas con la obra pública.
En su discurso, Quintela también estableció un contraste entre el escenario económico actual y el registrado durante la gestión nacional anterior. Afirmó que, pese a las dificultades de aquellos años, existían perspectivas de crecimiento para el sector industrial, mientras que en la actualidad observa un deterioro más profundo en distintos indicadores económicos y sociales.
Finalmente, el mandatario destacó el impacto que tendrá la creación de nuevos empleos en la vida cotidiana de las familias riojanas. Subrayó que cada puesto de trabajo representa una oportunidad para garantizar ingresos genuinos y mejorar las condiciones de vida de quienes dependen de su esfuerzo diario. Con la puesta en marcha de estas dos plantas, la provincia busca consolidar una alianza entre el Estado, el sector privado y los trabajadores, con la expectativa de impulsar la producción local y fortalecer la actividad industrial en un momento de grandes desafíos para la economía argentina.