
La desaceleración de la actividad económica continúa reflejándose en distintos indicadores del consumo, y uno de los sectores que volvió a mostrar señales de retroceso es el mercado de los combustibles. Los datos correspondientes al mes de junio evidencian una nueva disminución en las ventas de naftas y gasoil en todo el país, un comportamiento que confirma la tendencia de menor demanda registrada durante los últimos meses y que impacta con especial intensidad en algunas provincias del norte argentino, entre ellas La Rioja.
Durante junio se comercializaron en Argentina poco más de 1,33 millones de metros cúbicos de combustibles entre naftas y gasoil. Este volumen representó una baja del 2,9 % respecto del mismo mes del año anterior. Si se compara con mayo y se eliminan los efectos estacionales, el descenso fue aún mayor, alcanzando el 6,2 %, lo que refleja una desaceleración significativa en el consumo.
El informe elaborado a partir de estadísticas oficiales indica que esta situación marca el quinto mes consecutivo de caída interanual en las ventas de combustibles, un dato que refuerza las señales de enfriamiento que vienen mostrando diversos sectores de la economía nacional.
En el análisis por provincias, el panorama fue muy dispar. Solo cuatro jurisdicciones lograron cerrar junio con un crecimiento en el despacho de combustibles. Neuquén encabezó la lista con un incremento del 7,7 %, seguida por Entre Ríos, Tierra del Fuego y Mendoza, que también registraron leves avances.
En contraste, diecinueve provincias experimentaron retrocesos. Entre las más afectadas aparece La Rioja, que registró una caída interanual del 8 % en las ventas de combustibles, ubicándose entre las jurisdicciones con peor desempeño del país. Solamente Salta y Formosa presentaron descensos más pronunciados durante el mismo período.
Especialistas consideran que esta disminución está relacionada con una menor actividad económica, la reducción del consumo por parte de las familias y una menor circulación vinculada tanto al transporte de mercaderías como a los desplazamientos particulares. El incremento de los costos operativos y el ajuste en los gastos cotidianos también aparecen como factores que influyen en la menor demanda.
Al analizar el comportamiento por tipo de combustible, las naftas continuaron siendo el producto más vendido, representando el 56 % del mercado nacional. Sin embargo, también mostraron una caída cercana al 2 % respecto de junio del año pasado.
El gasoil presentó un comportamiento aún más contractivo, con una disminución superior al 4 %. Dentro de este segmento, el gasoil común fue el que registró la mayor baja, mientras que las variedades premium mostraron un leve crecimiento que ayudó a moderar parcialmente el descenso general.
En cuanto a la participación de las empresas petroleras, YPF mantuvo su posición como líder del mercado, concentrando más de la mitad de las ventas realizadas en el país. Detrás se ubicaron Shell y Axion, que conservaron los principales lugares dentro del sector.
El balance del primer semestre del año tampoco mostró señales alentadoras. Entre enero y junio se comercializaron poco más de 8,2 millones de metros cúbicos de combustibles, una cifra que representa una baja del 1,3 % en comparación con el mismo período del año anterior. Además, este volumen constituye el registro más bajo para un primer semestre desde 2021.
Los resultados reflejan que el consumo de combustibles continúa siendo un indicador sensible de la evolución de la economía. En provincias como La Rioja, donde la retracción fue una de las más marcadas del país, los datos muestran el impacto que el actual contexto económico tiene sobre la actividad comercial, el transporte y el movimiento cotidiano de la población.