
El Gobierno de La Rioja avanza en la definición de un esquema salarial que incorporará nuevamente el Bono de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocido popularmente como “Chachos”, como una herramienta financiera para acompañar los ingresos de los trabajadores estatales en un contexto de tensión por la falta de recursos nacionales.
El ministro de Hacienda y Finanzas provincial, Ricardo Herrera, confirmó que se están analizando distintas alternativas y que las propuestas ya fueron presentadas al gobernador Ricardo Quintela. Según explicó, los detalles finales serán comunicados en los próximos días, aunque adelantó que la implementación del bono estará vinculada a un nuevo incremento salarial.
Desde la administración provincial buscan transmitir tranquilidad a los empleados públicos y aseguran que el uso de los Chachos no representará una reducción del poder adquisitivo. Herrera sostuvo que el objetivo es utilizar este mecanismo como una herramienta financiera que permita sostener la economía provincial frente a la demora en la llegada de fondos nacionales.
De acuerdo con lo informado desde el Gobierno provincial, la puesta en circulación de los bonos estaría prevista para agosto, luego del pago del aguinaldo. Todavía resta definir el porcentaje del aumento salarial y qué parte del mismo será abonada mediante este instrumento.
Uno de los puntos destacados por las autoridades es que, una vez que la Provincia realice el rescate de los bonos, los montos entregados en Chachos pasarán a incorporarse definitivamente al salario en pesos, evitando que funcionen únicamente como una compensación temporal.
En paralelo, el Gobierno riojano también impulsa acciones para fortalecer el uso de esta herramienta dentro de la economía local. En ese marco fue presentado el programa turístico “Movete por La Rioja con Chachos”, una iniciativa que busca incentivar el consumo durante la temporada invernal y promover el movimiento comercial en sectores como hotelería, gastronomía y servicios turísticos.
La propuesta cuenta con el respaldo de distintos sectores productivos de la provincia. Representantes del comercio, la industria, empresarios del turismo y autoridades sindicales expresaron su acompañamiento, considerando que el bono puede contribuir a mantener activa la economía local.
Mientras avanza esta estrategia, la Provincia continúa reclamando al Gobierno nacional el adelanto de coparticipación solicitado. Herrera confirmó que La Rioja todavía no recibió una respuesta favorable al pedido de asistencia financiera por 85 mil millones de pesos, mientras que otras provincias ya habrían accedido a mecanismos similares.
El funcionario cuestionó la demora y aseguró que esos fondos permitirían generar alivio financiero con recursos que corresponden a los riojanos. Además, explicó que la devolución del adelanto estaba prevista antes del cierre del ejercicio fiscal 2026, con condiciones más favorables que las ofrecidas por entidades bancarias.
A pesar de la situación, desde la Provincia remarcaron que continuarán utilizando los canales institucionales para reclamar los recursos pendientes. Herrera aseguró que el objetivo es defender los intereses de todos los habitantes de La Rioja, manteniendo el diálogo con Nación pero también una postura firme en la defensa de los fondos provinciales.
Con este escenario, el Gobierno riojano busca equilibrar las cuentas, sostener los salarios estatales y mantener en movimiento la actividad económica mientras espera definiciones sobre la asistencia financiera nacional.