
En medio de un clima de creciente tensión política y exposición mediática, el jefe de Gabinete de la provincia, Luna Corzo, realizó un fuerte pronunciamiento público para repudiar las agresiones y la politización que, según señaló, viene sufriendo el obispo Dante Braida a través de las redes sociales. Con un tono firme y sin rodeos, el funcionario pidió frenar los ataques y preservar el respeto por la investidura de una figura central para amplios sectores de la sociedad riojana.
Luna Corzo manifestó su profunda preocupación por lo que describió como una campaña de difamación impulsada por determinados espacios políticos en plataformas digitales. A su entender, se trata de acciones que exceden cualquier debate legítimo y que terminan dañando no solo la imagen personal del obispo, sino también la convivencia social. En ese sentido, remarcó que el respeto institucional hacia Monseñor Dante Braida debe estar por encima de disputas coyunturales, intereses partidarios o conflictos vinculados a fondos y escenarios electorales.
El jefe de Gabinete fue enfático al advertir que no se puede perder la prudencia ni el respeto cuando se trata de una persona que, a lo largo de su trayectoria, se ha caracterizado por el diálogo y la apertura. Subrayó que la Iglesia Católica cumple un rol fundamental en la vida comunitaria y social de la provincia, y consideró que quienes ejercen responsabilidades políticas deberían evitar involucrarla en campañas, operaciones mediáticas o confrontaciones partidarias.
En ese marco, Luna Corzo destacó el papel histórico de la Iglesia como un espacio de encuentro, escucha y mediación. Recordó que el obispo Braida mantiene, por la propia naturaleza de su función pastoral, canales de diálogo abiertos con todos los actores de la vida pública, sin distinción de pertenencias políticas. Funcionarios, dirigentes oficialistas y referentes de la oposición han sido recibidos en distintas oportunidades, en un marco de respeto y búsqueda de consensos.
El funcionario provincial calificó como una maniobra desafortunada el intento de ciertos sectores de encasillar ideológicamente al obispo o de utilizar sus palabras de manera selectiva, según conveniencias circunstanciales. Señaló que el rol de Braida es el de guía espiritual de la comunidad católica riojana y que, desde ese lugar, tiene plena legitimidad para expresar opiniones, reflexiones o llamados de atención vinculados a la realidad social.
Luna Corzo advirtió que tergiversar esos mensajes para sacar provecho político, o bien atacarlo cuando sus expresiones no coinciden con determinados intereses, genera un daño profundo al entramado social. Según expresó, este tipo de prácticas no solo afectan a una persona en particular, sino que erosionan valores básicos como el respeto, la tolerancia y el diálogo democrático.
El mensaje final del jefe de Gabinete provincial fue un llamado claro a bajar el tono de las agresiones, cuidar las instituciones y contribuir a una convivencia social basada en el respeto mutuo. En un contexto complejo, sostuvo, preservar espacios de diálogo y figuras que promuevan el encuentro resulta indispensable para sostener la paz social y fortalecer el tejido comunitario de La Rioja.