Messi y Trump protagonizan una visita que dio la vuelta al mundo en la Casa Blanca

Una escena poco habitual en el ámbito del deporte y la política se vivió en Washington cuando el capitán de la selección argentina, Lionel Messi, visitó la Casa Blanca junto al plantel del Inter Miami CF tras consagrarse campeón de la Major League Soccer en la temporada 2025. El encuentro fue encabezado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y rápidamente generó repercusión en medios y redes sociales por las imágenes que dejó la jornada.

La visita tuvo lugar en uno de los salones principales de la White House, donde primero ingresó el plantel completo del club estadounidense. Los futbolistas aguardaron algunos minutos hasta que finalmente apareció el mandatario, quien hizo su entrada acompañado por el astro rosarino. La escena captó la atención de todos los presentes y marcó el inicio de un acto que combinó formalidad institucional con momentos distendidos.

Durante su discurso, Trump tomó la palabra frente a los jugadores y asistentes. Tras referirse brevemente a la situación internacional y a algunos de los desafíos políticos que enfrenta su país, el presidente dedicó varios minutos a hablar sobre el fútbol y, especialmente, sobre Messi. En tono elogioso, expresó su admiración por el futbolista argentino y reconoció el impacto que tuvo su llegada al fútbol estadounidense.

En ese contexto, el mandatario incluso comparó al campeón del mundo con una de las leyendas históricas del deporte, Pelé, quien fue una de las primeras grandes figuras internacionales en jugar en Estados Unidos. Entre comentarios y sonrisas, Trump consultó a los presentes sobre quién consideraban mejor jugador y aseguró que, en su opinión, Messi supera al brasileño. También destacó que el argentino eligiera continuar su carrera en la MLS luego de haber conquistado la Copa del Mundo, cuando, según señaló, podría haber optado por cualquier otro destino en el planeta.

Como parte del protocolo del encuentro, el Inter Miami entregó al presidente estadounidense un obsequio especial: una camiseta del club con su nombre y el número 47, en referencia a su posición en la lista de presidentes del país. Además, los jugadores le regalaron una pelota firmada por todo el plantel, gesto que fue recibido con entusiasmo por el mandatario.

El acto también dejó momentos más relajados. En un instante del encuentro, Trump se acercó a saludar personalmente a varios futbolistas del equipo. Entre ellos se encontraba el mediocampista argentino Rodrigo De Paul. Tras intercambiar algunas palabras, el presidente bromeó con la delegación al preguntarse, entre risas, si el club no contaba con algún jugador “feo”, comentario que generó carcajadas entre los presentes.

En la visita también participaron destacados futbolistas del plantel como Luis Suárez, además de los argentinos Mateo Silvetti, Tadeo Allende y Facundo Mura, quienes formaron parte de la delegación que llegó hasta la sede presidencial.

El encuentro entre figuras del deporte y la política dejó imágenes que rápidamente circularon por todo el mundo. Para muchos aficionados, la postal de Messi caminando por los pasillos de la Casa Blanca junto al presidente estadounidense simbolizó el alcance global que hoy tiene el fútbol y el enorme impacto que genera la presencia del capitán argentino en cada lugar que visita.

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