
El presidente Javier Milei protagonizó una extensa entrevista televisiva en el canal de streaming de Alejandro Fantino, en una charla marcada por un tono relajado, pocas repreguntas y un fuerte respaldo al rumbo económico del Gobierno. El eje central fue el dato de inflación de abril, que registró un 2,6 por ciento, por debajo del 3,4 de marzo, y que el mandatario presentó como una señal positiva para su gestión.
Desde el comienzo, Milei celebró la desaceleración inflacionaria y destacó el trabajo del ministro de Economía, Luis Caputo. “Con Toto odiamos la inflación. Queremos que sea cero”, expresó el Presidente, insistiendo en que el programa económico está dando resultados. Sin embargo, durante buena parte de la entrevista evitó profundizar sobre el impacto cotidiano que todavía tienen los aumentos de precios en salarios, jubilaciones y consumo.
A lo largo de la conversación, Milei alternó definiciones económicas con explicaciones técnicas que por momentos resultaron difíciles de seguir. Habló sobre emisión monetaria, pasivos del Banco Central y teorías vinculadas al “money overhang”, un concepto utilizado para describir el exceso de dinero acumulado en la economía debido a restricciones cambiarias y controles previos.
El mandatario también defendió el ajuste aplicado por su administración y sostuvo que Argentina logró ordenar las cuentas públicas sin atravesar una depresión económica. “Hicimos un ajuste de 15 puntos del PBI y no se dio una depresión”, afirmó. No obstante, el planteo dejó abierto el debate sobre el deterioro del consumo, la caída de la actividad en distintos sectores y el atraso salarial que todavía preocupa a gran parte de la población.
En otro tramo de la entrevista, Milei endureció nuevamente su discurso político y denunció un supuesto “intento de golpe de Estado”, aunque no brindó precisiones ni presentó pruebas concretas sobre esa afirmación. Además, volvió a cuestionar con dureza al periodismo y habló de “mercenarios” al referirse a comunicadores críticos de su gestión.
Fiel a uno de los ejes de su discurso de campaña, el Presidente también reiteró su postura contra el Banco Central. “El último día de la existencia tenés que eliminar el Banco Central”, sostuvo, aunque reconoció indirectamente la dependencia actual del Gobierno respecto de la entidad monetaria para sostener parte del esquema financiero y económico.
La entrevista dejó en evidencia el intento oficial de mostrar la desaceleración de la inflación como uno de los principales logros de gestión, en un contexto donde persisten cuestionamientos sobre el impacto social del ajuste y la recuperación real del poder adquisitivo de los argentinos.