Nuevo Régimen Penal Juvenil: qué cambia en La Rioja y por qué las redes sociales quedan bajo la lupa

La Rioja se prepara para implementar un nuevo Régimen Penal Juvenil que modificará de manera significativa la forma en que el sistema judicial aborda los delitos cometidos por adolescentes. La normativa comenzará a regir desde el próximo sábado y uno de los principales cambios estará relacionado con la edad y con la cantidad de conductas que podrán ingresar al sistema penal juvenil.

De acuerdo con las explicaciones brindadas desde el ámbito judicial, a partir de la entrada en vigencia del nuevo régimen los adolescentes de 14 años en adelante podrán quedar alcanzados por actuaciones penales frente a la comisión de delitos, sin que exista el filtro anterior relacionado con la pena mínima prevista para cada conducta.

Esto significa que hechos que anteriormente podían quedar fuera del circuito penal juvenil por tratarse de delitos con penas menores a dos años ahora podrán generar una intervención judicial. La modificación alcanza a una variedad de situaciones que forman parte de conflictos cotidianos entre adolescentes y que, hasta el momento, podían ser abordadas desde otros ámbitos.

Entre los casos que podrían incrementar el volumen de expedientes aparecen las peleas, agresiones físicas, hurtos y robos de teléfonos celulares, bicicletas o mochilas, además de daños ocasionados sobre vehículos y otros bienes.

También adquieren especial relevancia las situaciones vinculadas con la convivencia escolar. La portación de armas dentro de establecimientos educativos, por ejemplo, puede convertirse en una conducta que genere intervención judicial, dependiendo de las circunstancias y de la normativa aplicable.

Sin embargo, desde la Justicia se aclaró que la entrada de un adolescente al sistema penal no significa automáticamente que será privado de su libertad. El principio de excepcionalidad del encierro continúa vigente y la privación de la libertad deberá ser considerada como una medida de último recurso, de acuerdo con las garantías constitucionales y procesales.

Otro de los grandes desafíos estará relacionado con el crecimiento de los expedientes. En La Rioja ya existía una cantidad importante de casos protagonizados por adolescentes que, bajo el régimen anterior, no podían avanzar por la vía penal. Con la nueva normativa, muchos de esos hechos podrían comenzar a tener un tratamiento judicial específico.

Pero hay un escenario que genera especial preocupación: el de las redes sociales y los teléfonos celulares.

Las autoridades judiciales remarcaron que las conductas cometidas en internet no quedan al margen de la responsabilidad legal. Amenazar, hostigar, acosar, humillar, extorsionar o difundir imágenes íntimas sin consentimiento puede generar consecuencias jurídicas, aun cuando la conducta se produzca detrás de una pantalla.

Además, la responsabilidad no necesariamente quedaría limitada a quien ejecuta directamente una agresión. La participación de otros adolescentes también puede ser analizada por la Justicia. Grabar una pelea, incentivar una agresión, difundir las imágenes o colaborar activamente con una conducta ilícita podría ser considerado dentro de las distintas formas de participación previstas por la legislación.

El nuevo escenario también coloca bajo atención a las familias. Además de la eventual responsabilidad penal que pueda corresponder al adolescente, se encuentra la cuestión de la responsabilidad civil de los padres o adultos responsables frente a los daños que puedan ocasionar sus hijos.

El mensaje que surge desde el ámbito judicial apunta, en definitiva, a modificar una percepción bastante extendida: determinadas conductas no pueden ser justificadas simplemente como “travesuras” por el hecho de ser protagonizadas por menores de edad.

El desafío será encontrar un equilibrio entre la necesidad de responder ante hechos delictivos, garantizar los derechos de los adolescentes y evitar que la intervención penal se convierta automáticamente en una respuesta basada en el encierro.

Con la entrada en vigencia del nuevo régimen, La Rioja comenzará una nueva etapa en materia de justicia juvenil. Y en ese escenario, las redes sociales, los celulares y las conductas que ocurren detrás de una pantalla dejarán de ser considerados espacios ajenos a las consecuencias legales. Como resumió la advertencia judicial, el celular ya no será una zona sin ley.

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