
Una nueva controversia política se instaló en la agenda pública luego de que se conociera que Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, formó parte de la delegación que viajó a New York City en el marco de una serie de actividades institucionales. La situación generó cuestionamientos desde distintos sectores y obligó al funcionario a salir públicamente a responder a las críticas durante un encuentro con empresarios realizado al cierre de la llamada “Argentina Week”.
En ese escenario, Adorni intentó restarle importancia a la polémica y aseguró que parte de las acusaciones que circularon en los últimos días se basan en información falsa o manipulada. Ante los presentes, sostuvo que durante la semana se intentó “empañar” la agenda de trabajo con rumores y versiones que, según afirmó, incluyeron imágenes alteradas con inteligencia artificial y noticias falsas difundidas en redes sociales.
El funcionario remarcó que el objetivo del viaje fue fortalecer vínculos con inversores y referentes empresariales, y defendió la intensidad de las actividades desarrolladas durante la visita. Según expresó, quienes participaron de las reuniones y encuentros conocen el nivel de trabajo que implicó la agenda oficial y el propósito de promover el proyecto económico que impulsa el gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
La controversia tomó mayor visibilidad luego de que se difundiera una fotografía de Angeletti en una zona céntrica de Manhattan. La imagen despertó preguntas sobre su presencia dentro de la delegación y si su traslado había sido financiado con recursos públicos. A partir de ese momento, desde el entorno gubernamental comenzaron a circular fotografías y registros de las actividades del jefe de Gabinete en distintos encuentros con empresarios, gobernadores y representantes del sector privado, con la intención de reforzar la idea de que el viaje respondió exclusivamente a compromisos institucionales.
En declaraciones previas a medios de comunicación, Adorni había explicado que deseaba que su esposa lo acompañara durante la gira internacional, aclarando que su traslado no implicó gastos para el Estado. Según indicó, la semana estuvo marcada por una agenda intensa de reuniones y compromisos laborales.
Sin embargo, las críticas no se limitaron a sectores opositores. Incluso dentro del propio oficialismo surgieron comentarios que reflejan las tensiones internas que atraviesan al gobierno. La vicepresidenta Victoria Villarruel publicó un mensaje irónico en sus redes sociales que fue interpretado por analistas políticos como una señal de las diferencias que persisten dentro del espacio gobernante.
Al mismo tiempo, desde el bloque legislativo de Unión por la Patria, el diputado Germán Martínez anunció que impulsará un pedido formal de interpelación en la Cámara de Diputados para que el jefe de Gabinete brinde explicaciones sobre la presencia de su esposa en el viaje oficial y sobre las condiciones en las que se realizó el traslado.
De esta manera, lo que comenzó como una simple imagen difundida en redes sociales terminó transformándose en un nuevo foco de debate político, con repercusiones que se extienden tanto en el ámbito parlamentario como dentro del propio oficialismo. Mientras tanto, el gobierno intenta cerrar el capítulo insistiendo en que la gira tuvo un carácter estrictamente institucional y que las versiones que circularon en los últimos días forman parte de una campaña de desinformación.