Sanagasta: sin acuerdo por el cierre de la procesadora de nueces y crece la incertidumbre de los trabajadores

La situación de los trabajadores de la procesadora de nueces de Sanagasta continúa sin una solución concreta. La audiencia de conciliación realizada en la Secretaría de Trabajo finalizó sin acuerdo entre las partes, por lo que persiste la incertidumbre sobre el pago de las sumas adeudadas y el futuro de las familias afectadas por el cierre de la actividad.

Durante el encuentro, el propietario de la empresa presentó una propuesta para cancelar la deuda con los trabajadores mediante seis cuotas de 500.000 pesos cada una. Sin embargo, la oferta quedó condicionada a la venta de un vehículo, un requisito que generó preocupación entre los empleados, quienes esperan una respuesta que les permita recuperar el dinero que reclaman.

La propuesta no logró conformar a los trabajadores y dejó en evidencia las diferencias que todavía existen entre las partes. Para quienes dependen de esos ingresos, la falta de un compromiso concreto de pago representa un nuevo obstáculo en medio de una situación económica difícil.

Una de las trabajadoras expresó públicamente su desilusión tras la audiencia y cuestionó con dureza la oferta presentada por el empresario. “Nos ningunea con esa propuesta”, manifestó, reflejando el malestar de quienes consideran insuficiente la alternativa planteada.

El reclamo se desarrolla en un contexto de preocupación por las consecuencias que el cierre de la procesadora tiene sobre la economía familiar de los empleados. Para muchos de ellos, la actividad representaba una fuente importante de ingresos, por lo que la interrupción del trabajo y la falta de certezas sobre el cobro de lo adeudado agravan sus dificultades cotidianas.

La audiencia de conciliación tenía como objetivo acercar posiciones y encontrar una salida que permitiera avanzar hacia una solución. No obstante, la diferencia entre las expectativas de los trabajadores y la propuesta empresarial impidió alcanzar un entendimiento.

La condición de que los pagos dependan de la venta de un vehículo también introduce un factor de incertidumbre, ya que no se estableció, en la información disponible, una fecha concreta para concretar esa operación ni garantías adicionales que aseguren el cumplimiento de las cuotas.

Mientras tanto, los empleados continúan a la espera de una respuesta que contemple sus reclamos y les permita contar con previsibilidad económica. La falta de un acuerdo mantiene abierto el conflicto laboral y deja pendiente la definición de un mecanismo efectivo para saldar las obligaciones.

El caso genera preocupación en Sanagasta, donde la continuidad de las fuentes de trabajo y el impacto del cierre sobre las familias forman parte de una problemática que excede la negociación entre la empresa y sus empleados.

Por el momento, la conciliación terminó sin resultados positivos y no se anunció una solución definitiva. La atención permanece puesta en los próximos pasos de las partes y en la posibilidad de retomar el diálogo para alcanzar un acuerdo que permita resolver la deuda y brindar mayor seguridad a los trabajadores afectados.

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