Santilli acelera su agenda federal mientras LLA busca consolidar poder legislativo

El ministro del Interior, Diego Santilli, continúa desplegando una intensa agenda federal con el objetivo de fortalecer los vínculos políticos del Gobierno Nacional en todo el país. En el marco de esta gira, tiene previsto viajar a Corrientes para mantener un encuentro clave con el gobernador Gustavo Valdés. Esta serie de reuniones, impulsadas directamente por el presidente Javier Milei, apunta a garantizar apoyos estratégicos en un momento en que el oficialismo necesita asegurar el respaldo al Presupuesto del próximo año y a las reformas que considera fundamentales para su plan de gestión.

Uno de los ejes centrales de estas conversaciones es obtener el aval político necesario para que el Gobierno pueda avanzar sin sobresaltos en su meta de equilibrio fiscal. A la par, se busca acelerar el tratamiento de iniciativas vinculadas con reformas laborales, penales y tributarias que, según la conducción nacional, representan pilares esenciales para modernizar el Estado y dinamizar la economía.

En la agenda de Santilli destacan tres asuntos principales: la situación fiscal de las provincias, el estado de las obras públicas y el avance parlamentario de los proyectos impulsados por el Ejecutivo. Todo ello cobra mayor relevancia ante la inminente asunción de los nuevos diputados y senadores elegidos en octubre, cuyo rol será decisivo para definir el rumbo legislativo del oficialismo.

El propio ministro ha señalado que el equipo de gobierno está enfocado en construir las mayorías parlamentarias necesarias para aprobar reformas estructurales. Desde su llegada al Ministerio del Interior, Santilli ya mantuvo encuentros con los mandatarios de Córdoba, San Juan, Chubut, Salta, Tucumán, Neuquén, Mendoza, Jujuy, Catamarca, Entre Ríos, Chaco, Río Negro, Misiones y Santiago del Estero, demostrando una estrategia federal amplia y sostenida. Según expresó, el objetivo presidencial es afianzar el diálogo con el interior y consolidar un trabajo conjunto que permita estabilidad política.

Mientras tanto, en el Congreso se libra otra batalla decisiva. La Libertad Avanza busca convertirse en la primera minoría en la Cámara de Diputados. Con 94 legisladores, el bloque libertario está a apenas dos bancas de alcanzar ese estatus, una cifra clave porque otorga control sobre las comisiones estratégicas donde se definirán las reformas centrales del Gobierno. La tensión crecerá hasta el miércoles, cuando juren los 127 diputados electos.

Unión por la Patria, por su parte, trabaja para mantener cohesionada a su bancada. En este marco, la figura del santiagueño Gerardo Zamora cobra relevancia: pese a las presiones, ya dejó en claro que no acompañará al Gobierno en ninguna de las dos cámaras. El oficialismo, en cambio, mira hacia Catamarca y mantiene expectativas de sumar apoyos que podrían fortalecer el armado legislativo del gobernador salteño Gustavo Sáenz, pieza clave para las alianzas que se buscan consolidar.

La disputa por cada voto continúa y el mapa político se reconfigura a medida que se acerca una sesión parlamentaria que podría marcar un antes y un después en la estrategia de gobernabilidad del Ejecutivo Nacional.

Deja una respuesta