
En un contexto de creciente preocupación por el costo de los servicios, los senadores nacionales por La Rioja, Florencia López y Fernando Rejal, presentaron los lineamientos de un proyecto de ley que propone establecer una tarifa diferencial de energía eléctrica para las provincias del Norte Grande. La iniciativa apunta a mitigar el impacto de los aumentos en las boletas de luz y no descarta, a futuro, ampliar el beneficio a sectores productivos y comerciales.
El proyecto contempla a diez provincias —La Rioja, Catamarca, Misiones, Corrientes, Jujuy, Salta, Tucumán, Chaco, Formosa y Santiago del Estero—, una región donde viven más de diez millones de personas y que, según los legisladores, enfrenta condiciones climáticas y económicas particulares que agravan el peso de las tarifas en los hogares.
Durante la presentación, López explicó que la propuesta surge como respuesta a la situación que atraviesan muchas familias, pymes y trabajadores. La senadora advirtió que el incremento en el costo de la energía ha generado dificultades para afrontar los pagos mensuales, lo que se traduce en un creciente nivel de endeudamiento en los hogares. En ese marco, también cuestionó las políticas tarifarias del gobierno encabezado por Javier Milei, señalando que los aumentos registrados en el servicio eléctrico han sido significativos en el último tiempo.
La iniciativa prevé, en esta primera etapa, un esquema de beneficios para usuarios residenciales y organizaciones sin fines de lucro. Las familias con menores ingresos —por debajo de la canasta básica— podrían acceder a subsidios de hasta el 50%, mientras que los sectores medios contarían con una reducción del 35%, sin establecer límites de consumo.
Sin embargo, uno de los puntos que comienza a tomar fuerza es la posibilidad de ampliar el alcance del régimen. Según adelantó López, el objetivo es avanzar en una segunda etapa que incluya a comercios y actividades productivas, sectores que también se ven seriamente afectados por el costo de la energía.
En esa línea, Rejal subrayó que productores locales vienen manifestando su preocupación, especialmente en economías regionales como el olivo, la vid y el nogal, donde el gasto energético representa una porción significativa de los costos de producción. En muchos casos, explicó, supera el 45%, lo que dificulta la competitividad y pone en riesgo fuentes de trabajo.
El proyecto cuenta con el respaldo inicial del bloque peronista, que buscará sumar consensos en el Senado para avanzar en su tratamiento. La iniciativa será girada a comisiones en las próximas semanas, donde comenzará su debate formal.
Para los impulsores, se trata de una medida que busca equilibrar las condiciones entre regiones, atendiendo a las particularidades climáticas y económicas del norte argentino, donde las altas temperaturas elevan el consumo energético y, con ello, el impacto en el bolsillo de las familias.