Tensión en la Legislatura: Molina Gómez cuestionó la designación de la Vicepresidencia 2° y habló de ‘imposición’ del oficialismo

La última sesión de la Legislatura provincial dejó un clima cargado de tensiones y cuestionamientos políticos. Desde el bloque de La Libertad Avanza, el diputado Diego Molina Gómez expresó su profundo malestar por la elección de Ismael Bordagaray, representante de Fuerza Patria, como vicepresidente 2° del cuerpo. Según sostuvo, la decisión fue una “imposición” del oficialismo, que una vez más habría manejado las reglas a su conveniencia.

Para el legislador, la designación quebró una tradición parlamentaria que, durante años, reservó ese cargo para la primera minoría opositora. Si bien el reglamento interno no lo establece de manera explícita, la costumbre legislativa había consolidado ese criterio como una muestra de respeto y equilibrio democrático. “Siempre se rompe lo que se acuerda. Ganamos en Capital, somos la fuerza más votada, y la historia de este cargo siempre estuvo ligada a la primera minoría”, afirmó.

Molina Gómez relató que su bloque pidió formalmente la Vicepresidencia 2°, pero el oficialismo alineó su estrategia para respaldar a Bordagaray, quien integra un monobloque por Fuerza Patria. A su entender, esta decisión desconoce el rol de las minorías reales dentro del recinto. “Su partido funciona como una colectora que simula oposición, pero no lo es. Ni siquiera consideraron a nuestra bancada o a la diputada radical Gabriela Rodríguez”, cuestionó.

El diputado también mencionó que hubo intercambios previos a la sesión, aunque aseguró que la decisión ya estaba tomada. Según su versión, el oficialismo habría planteado que la falta de avances en las negociaciones por los fondos que la provincia reclama a Nación influye en este tipo de votaciones. “Nos dijeron que si no hay respuestas desde Nación, nosotros debemos dar el primer paso. Si lo analizás fríamente, se trata de una extorsión, no de un gesto de convivencia política”, advirtió.

La frustración del bloque libertario se manifestó con claridad. Para Molina Gómez, lo ocurrido es una muestra más de cómo se maneja el oficialismo. “Siempre terminan actuando por fuera de la ley. Todas las Legislaturas respetan que la Vicepresidencia 2° quede en manos de la primera minoría. Acá, en cambio, se pide algo a cambio de algo”, enfatizó.

Respecto a una posible instancia de diálogo que permita revertir o revisar esta situación, el diputado se mostró escéptico. Con solo una sesión restante antes del cierre del período, no espera señales inmediatas de apertura política. “Quizás en marzo haya algún gesto democrático, pero sinceramente no soy optimista”, concluyó.

Así, el conflicto por la distribución de cargos legislativos se suma a un clima político ya marcado por los reclamos provinciales a Nación y por una oposición que denuncia maniobras que, según su interpretación, lesionan la transparencia y la convivencia institucional dentro del recinto.

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