Tensiones en el Gobierno: Milei enfrenta diferencias con Caputo y Bullrich toma distancia

El gobierno de Javier Milei atraviesa días de creciente tensión interna, con diferencias que comienzan a hacerse visibles entre integrantes de la denominada mesa chica del poder. Mientras el Presidente se prepara para un nuevo viaje a Estados Unidos, en el ámbito local aparecen señales de malestar que involucran al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y a la senadora Patricia Bullrich.

Durante esta semana no se concretó la habitual reunión de la mesa política y todavía no está confirmado cuándo volverá a realizarse. La ausencia de este encuentro se suma a otros episodios que alimentaron las versiones sobre diferencias dentro del oficialismo.

Uno de los principales focos de atención estuvo puesto en la ausencia de Caputo en una reunión ampliada de gabinete encabezada por Milei. Desde su entorno explicaron que el ministro no asistió porque se encontraba indispuesto. Sin embargo, también trascendió que habría existido malestar por la presencia de Alberto Ades, un economista argentino radicado en Estados Unidos que fue invitado por el propio Presidente.

Ades cuenta con una extensa trayectoria académica y profesional en el ámbito financiero internacional. Aunque inicialmente respaldó al gobierno libertario, en sus últimas intervenciones públicas manifestó críticas hacia determinados aspectos de la política económica y planteó la necesidad de revisar algunas variables, entre ellas el tipo de cambio.

La situación generó especulaciones dentro del oficialismo. Poco después de ausentarse de la reunión, Caputo apareció en un programa de streaming afín al Gobierno y defendió la gestión económica. También atribuyó parte de la volatilidad de los mercados a distintos acontecimientos y factores externos que, según explicó, generan incertidumbre.

Al día siguiente, el ministro publicó un mensaje en redes sociales con un fuerte respaldo a Milei y destacó la transformación política que, a su entender, produjo el Presidente desde su llegada al poder. El tono del mensaje fue interpretado por algunos sectores como una señal destinada a reafirmar su alineamiento con el mandatario en medio de los rumores de tensión.

Pero las diferencias internas no terminan allí. Patricia Bullrich volvió a marcar una posición propia, esta vez en el Senado, donde anticipó que votará en contra de la renovación de la fiscal Susana Pernas.

La funcionaria judicial intervino en la causa contra Luis Chocobar, el policía condenado por matar a un joven que había participado en el ataque contra un turista en el barrio porteño de La Boca. Bullrich defendió históricamente al efectivo y cuestionó la actuación de la fiscal.

La senadora sostuvo que Pernas no debería continuar en su cargo porque, a su criterio, su actuación perjudicó a un agente que enfrentó una situación delictiva. Su postura se contrapone a la posición del Poder Ejecutivo, que respaldó la continuidad de la fiscal.

No es la primera vez que Bullrich se distancia públicamente de decisiones de la Casa Rosada. En los últimos meses también expresó reparos sobre cuestiones presupuestarias, decisiones vinculadas con nombramientos judiciales y políticas relacionadas con las tierras rurales.

A pesar de esas diferencias, la senadora aseguró que trabaja por la continuidad del proyecto político iniciado por Milei. Sin embargo, sus recientes declaraciones muestran que dentro del oficialismo existen sectores que buscan conservar autonomía y marcar límites frente a algunas decisiones presidenciales.

Con Milei próximo a emprender un nuevo viaje internacional, el desafío político será ordenar esas diferencias y evitar que las disputas internas terminen afectando la gestión. Las próximas semanas podrían ser determinantes para saber si se trata de desacuerdos puntuales o de una tensión más profunda dentro del núcleo de poder libertario.

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