
Un accidente doméstico ocurrido en una vivienda encendió la preocupación de una familia y motivó la rápida intervención de los servicios de salud. Una niña debió ser trasladada a un centro médico de mayor complejidad en la ciudad Capital luego de sufrir una herida provocada por el disparo accidental de un arma de aire comprimido.
El hecho se registró durante la tarde y, según la información oficial, la menor fue asistida inicialmente en el hospital local alrededor de las 14 horas. Al momento de su ingreso, el personal médico constató que presentaba una lesión en la región del hombro derecho, con un orificio de salida a la altura del omóplato, lo que evidenciaba el recorrido del proyectil a través de los tejidos.
Los profesionales de la salud actuaron de inmediato para estabilizar a la paciente y realizar las primeras curaciones. Posteriormente, la niña permaneció bajo observación mientras se evaluaba la evolución de su estado clínico y la necesidad de estudios complementarios para descartar lesiones internas u otras complicaciones derivadas del impacto.
De acuerdo con el relato brindado por la madre a las autoridades, el episodio ocurrió de manera accidental dentro del domicilio familiar. Según explicó, el hermano mayor de la menor, de 18 años, se encontraba realizando tareas de limpieza y mantenimiento de un arma de aire comprimido cuando, por causas que se investigan, el mecanismo se accionó de forma involuntaria y se produjo el disparo que terminó alcanzando a la niña.
Tras evaluar el cuadro clínico y considerando la naturaleza de la lesión, el equipo médico resolvió derivar a la paciente al Hospital de la Madre y del Niño, en la ciudad Capital, con el objetivo de que recibiera una atención especializada y pudiera permanecer bajo un control de mayor complejidad. La decisión respondió a criterios preventivos, buscando garantizar el seguimiento adecuado de su evolución y disponer de todos los recursos necesarios en caso de que fueran requeridas nuevas intervenciones médicas.
En el procedimiento también tomó intervención la Asesoría de Menores, organismo que autorizó el traslado de la niña. La pequeña fue acompañada en todo momento por su madre, quien permaneció a su lado durante la asistencia inicial y durante el viaje hacia el centro de salud de referencia.
Mientras las actuaciones continúan para establecer con precisión las circunstancias del accidente, el episodio vuelve a poner de relieve la importancia de extremar las medidas de seguridad en el manejo y almacenamiento de armas de aire comprimido, incluso cuando se las considera de uso recreativo. Especialistas recuerdan que estos elementos pueden provocar lesiones de gravedad si no son manipulados con el debido cuidado, especialmente en hogares donde hay niños y adolescentes.
Las autoridades continuarán recabando información sobre lo ocurrido, mientras la prioridad permanece centrada en la recuperación de la menor y en el seguimiento de su evolución médica, con la expectativa de que pueda restablecerse favorablemente en los próximos días.