La Rioja enfrenta una situación de preocupación en materia sanitaria tras la interrupción del envío de medicamentos que llegaban a través del programa nacional Remediar. La medida impacta especialmente en pacientes con enfermedades crónicas, quienes necesitan acceder de manera regular a sus tratamientos para evitar complicaciones y preservar su calidad de vida.
La coordinadora ejecutiva del Plan Provincial de Salud, Romina Cuello, confirmó que la provincia dejará de recibir los medicamentos bajo el esquema que se mantenía hasta el momento. La decisión fue comunicada mediante un informe nacional y, según explicó la funcionaria, no contó con un período de anticipación suficiente para que las autoridades riojanas pudieran incorporar el cambio a su planificación y presupuesto.
Hasta ahora, La Rioja recibía 78 medicamentos diferentes, distribuidos en aproximadamente 100 efectores de salud, entre hospitales y centros sanitarios de toda la provincia. Estos insumos permitían atender a numerosos pacientes, principalmente en localidades del interior, donde el sistema público representa una vía fundamental para acceder a la atención médica.
Entre los tratamientos alcanzados se encontraban medicamentos destinados a personas con hipertensión, diabetes, asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, conocida como EPOC. También se incluían antibióticos utilizados para tratar determinadas patologías respiratorias y cuadros de gastroenteritis.
La interrupción de estos suministros genera preocupación por sus posibles consecuencias. Cuello advirtió que la falta de continuidad en los tratamientos puede agravar enfermedades crónicas, provocar complicaciones severas y derivar en internaciones prolongadas.
La funcionaria también señaló que un aumento de las complicaciones podría generar mayor presión sobre los hospitales, especialmente en el segundo nivel de atención, y aumentar las derivaciones desde el interior hacia la Capital. Esta situación afectaría no solo al sistema sanitario, sino también a las familias que deben afrontar traslados, estadías y acompañamiento durante los tratamientos.
Frente a este escenario, equipos del Ministerio de Salud y otras áreas del Gobierno provincial comenzaron a evaluar alternativas para garantizar la continuidad de la atención y el acceso a los medicamentos afectados por la medida.
La preocupación se concentra especialmente en las personas que necesitan tratamientos diarios o periódicos, ya que la interrupción de la medicación puede representar un riesgo concreto para su salud.
Desde el ámbito sanitario se destacó la importancia de la prevención, el autocuidado y las consultas médicas oportunas. Mientras se buscan soluciones, el desafío para la provincia será sostener la atención de los pacientes y evitar que las dificultades de acceso a los medicamentos se traduzcan en un aumento de las complicaciones y las internaciones.
La situación vuelve a poner en debate la necesidad de garantizar el acceso equitativo a la salud, particularmente en las comunidades del interior riojano, donde los hospitales y centros públicos cumplen un papel esencial.