Comerciantes riojanos buscan alivio fiscal ante la caída de ventas y el aumento de costos

El sector comercial de La Rioja atraviesa un escenario cada vez más complejo y, frente a la profundización de la crisis, comenzó a impulsar medidas urgentes para sostener la actividad. En ese marco, el Centro Comercial e Industrial de La Rioja avanzó en un pedido concreto: la implementación de una moratoria impositiva tanto a nivel provincial como municipal.

La iniciativa surge luego de una reunión mantenida por la entidad, donde se analizaron alternativas para enfrentar la fuerte retracción del consumo, el incremento de tarifas y la presión fiscal que afecta a los comercios. Su presidente, Juan Keulyan, explicó que el planteo local se articula con propuestas impulsadas a nivel nacional por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, que promueve una ley de emergencia PyME con medidas de alivio impositivo, acceso al crédito y facilidades para regularizar deudas.

A nivel local, el diagnóstico es preocupante. Según datos relevados por el propio centro comercial, en el último año cerraron 243 locales en el microcentro riojano, reflejando el impacto directo de la caída del consumo. Keulyan remarcó que uno de los factores estructurales es la baja capacidad de compra de la población, en una provincia donde gran parte del empleo registrado depende del sector público y los ingresos resultan insuficientes para sostener el nivel de actividad.

En este contexto, el costo de los servicios —especialmente la energía eléctrica— se convirtió en una de las principales dificultades. Comerciantes advierten que las facturas llegan con valores elevados y que, en algunos casos, ya se registraron cortes de suministro por falta de pago. La situación es particularmente crítica para rubros que dependen de la cadena de frío, donde el consumo energético es constante y difícil de reducir.

Frente a este panorama, desde el sector buscan abrir instancias de diálogo con distintos niveles del Estado. La intención es presentar el pedido de moratoria ante la Legislatura provincial y el Concejo Deliberante, con el objetivo de generar un esquema accesible que permita a los comerciantes regularizar deudas acumuladas sin poner en riesgo la continuidad de sus negocios.

Además, se analizan estrategias complementarias para dinamizar la economía, como el fortalecimiento de vínculos comerciales regionales —incluyendo acuerdos con provincias vecinas y el norte de Chile— y el impulso al turismo internacional como motor de ventas.

Mientras tanto, a nivel nacional se evalúan herramientas financieras para aliviar el endeudamiento de los consumidores, como la refinanciación de saldos de tarjetas de crédito en cuotas con tasas más bajas, una medida que podría contribuir a reactivar el consumo en el corto plazo.

Con reuniones previstas en los próximos días, el sector comercial busca respuestas concretas para atravesar una coyuntura desafiante, en la que la sostenibilidad de cientos de negocios aparece en juego.

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