Una importante investigación federal permitió desbaratar una organización criminal dedicada al robo y venta ilegal de bases de datos sensibles provenientes de organismos públicos y privados. El operativo incluyó allanamientos simultáneos en distintas provincias del país, entre ellas La Rioja, y culminó con varias detenciones y el secuestro de una gran cantidad de dispositivos electrónicos utilizados para las maniobras delictivas.
La causa se inició en octubre de 2025, luego de detectarse movimientos sospechosos vinculados a la comercialización de información privada a través de plataformas digitales y canales de mensajería instantánea. A partir de allí, especialistas en delitos informáticos comenzaron una extensa investigación para identificar a los integrantes de la estructura criminal y reconstruir el funcionamiento de la red.
Según trascendió, la organización operaba principalmente mediante aplicaciones de mensajería como Telegram, donde ofrecían acceso ilegal a datos personales obtenidos de diferentes sistemas informáticos. Entre la información comprometida figuraban registros del Renaper, datos vehiculares, historiales médicos, antecedentes penales y accesos vinculados a plataformas estatales y servicios de salud.
Los investigadores determinaron que esos datos eran vendidos en mercados clandestinos y posteriormente utilizados para cometer distintos delitos, entre ellos estafas virtuales, amenazas, extorsiones y maniobras de fraude digital.
La pesquisa también reveló que la banda contaba con hackers especializados y utilizaba billeteras virtuales y criptomonedas para mover el dinero obtenido de manera ilícita y dificultar el rastreo financiero. Además, algunos de los involucrados actuaban como “mulas digitales”, colaborando en la circulación y ocultamiento de fondos.
Con las pruebas reunidas, la Justicia Federal ordenó once allanamientos simultáneos en Buenos Aires, Córdoba, Chaco, La Rioja, San Juan y Entre Ríos. Debido a la magnitud del procedimiento, participaron más de un centenar de efectivos policiales y numerosos móviles especializados en delitos tecnológicos.
Durante los operativos fueron detenidos cinco hombres, una mujer y un adolescente de 15 años. También se secuestraron teléfonos celulares, computadoras, notebooks, discos rígidos, dispositivos de almacenamiento, tarjetas bancarias y documentación considerada clave para avanzar con la investigación.
Las autoridades continúan analizando el material secuestrado para determinar el alcance total de las filtraciones y establecer si existen más personas involucradas en esta compleja red de ciberdelincuencia que operaba a nivel nacional.