
El Congreso Nacional se prepara para iniciar este miércoles una etapa decisiva: comienzan las sesiones extraordinarias convocadas por el Poder Ejecutivo, con un paquete de proyectos que prometen un intenso debate político. En el centro de la escena se ubican dos temas clave para la administración de Javier Milei: la aprobación del primer Presupuesto elaborado por su gestión y la discusión de la reforma laboral, una iniciativa que el oficialismo busca instalar como uno de los pilares de su plan económico.
La apertura de las extraordinarias coincide con la asunción de los legisladores electos en octubre, un dato que juega a favor del Gobierno, ya que La Libertad Avanza pasó a tener un mayor peso en ambos recintos. En Diputados se convirtió en la primera minoría y en el Senado su representación casi se triplicó, pasando de siete a veinte integrantes. Con este nuevo escenario, el oficialismo asegura que trabajará “como un solo equipo”, bajo el liderazgo del titular de la Cámara Baja, Martín Menem, y de la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich.
El Ejecutivo convocó a tratar proyectos clave hasta el 30 de diciembre: Presupuesto 2026, Inocencia Fiscal, Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria, actualización del Código Penal, además de normas relacionadas con la preservación de glaciares y ambientes periglaciales. Sin embargo, el foco inmediato está puesto en aprobar el Presupuesto antes del 17 en Diputados y antes de fin de mes en el Senado.
Durante dos años, Milei gobernó con el Presupuesto heredado del período anterior, pero ahora busca sancionar su propio esquema de gastos y recursos. El proyecto plantea un crecimiento del PBI del 5%, inflación del 10,1% para diciembre de 2026 y un dólar a 1423 pesos, además de aumentos en exportaciones e importaciones. El documento estima gastos por 148 billones de pesos y recursos por 148,2 billones, lo que permitiría un superávit primario de 2,7 billones. La mayor parte de los fondos —un 85%— estaría destinada a áreas sociales como salud, educación, jubilaciones y asistencia.
El oficialismo ya inició negociaciones para reunir los votos necesarios. Con 95 diputados propios, necesitará al menos 34 más, por lo que buscan acuerdos con bloques dialoguistas como UCR-PRO-MID, Santa Cruz e Innovación Federal. También esperan sumar apoyos de legisladores alineados con gobernadores como Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, aunque estos respaldos dependen de definiciones sobre cajas previsionales, financiamiento para obras y deuda provincial.
Mientras Diputados avanza con el Presupuesto, el Senado se prepara para abrir el debate de la reforma laboral. Allí, la vicepresidenta Victoria Villarruel debe constituir la Comisión de Trabajo y Previsión Social, donde comenzará la discusión formal. El oficialismo necesitará acuerdos amplios: cuenta con 20 senadores, pero requiere 37 para el quórum. El apoyo de la UCR, el PRO y bloques provinciales será determinante.
Con un calendario ajustado y negociaciones en curso, las extraordinarias se perfilan como un escenario donde la política argentina pondrá a prueba alianzas, estrategias y la capacidad del Gobierno para impulsar sus reformas más ambiciosas.