
El Gobierno nacional continúa avanzando con el paquete de reformas impulsado por el presidente Javier Milei y, al mismo tiempo, intenta mantener bajo control las diferencias que persisten entre los principales referentes del oficialismo. Con ese objetivo, la Casa Rosada volvió a reunir a la denominada mesa política, encabezada por Karina Milei, en un encuentro donde se definieron prioridades legislativas, se analizaron los próximos pasos de la gestión y también quedaron expuestas las disputas internas que atraviesan al círculo más cercano al Presidente.
La reunión, que se extendió durante más de dos horas, tuvo como eje principal la estrategia parlamentaria de cara a la sesión prevista en el Senado. Allí, el oficialismo buscará obtener respaldo para el proyecto denominado «Inviolabilidad de la Propiedad Privada», una iniciativa que propone modificar el régimen de adquisición de tierras rurales, flexibilizando las condiciones para la compra por parte de inversores extranjeros, además de introducir cambios en materia de expropiaciones, desalojos y legislación ambiental.
Pero la agenda oficial no se limita a esa propuesta. Durante el encuentro también se repasaron otros proyectos considerados prioritarios por el Gobierno. Entre ellos figura la denominada reforma de «Inocencia Fiscal», cuyos detalles serán presentados públicamente en los próximos días por el Ministerio de Economía.
Otro de los temas centrales fue la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, una de las reformas económicas que el presidente Milei considera fundamentales dentro de su programa de gobierno. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el proyecto sería enviado al Congreso durante el mes de agosto, luego de un anuncio oficial que realizará el propio mandatario.
En paralelo, el Gobierno también prepara la visita de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, prevista para fines de julio. La funcionaria mantendrá reuniones con el Presidente y con autoridades económicas, ofrecerá una conferencia de prensa y desarrollará diversas actividades institucionales, entre ellas una exposición pública y una recorrida por el yacimiento de Vaca Muerta, uno de los principales polos energéticos del país.
Del encuentro en Casa Rosada participaron Karina Milei, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro Luis Caputo; el asesor presidencial Santiago Caputo; el secretario de Medios, Fabián Fernández, y la titular del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, entre otros funcionarios de primera línea.
Sin embargo, una vez más llamó la atención la ausencia del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien quedó al margen de la reunión pese a haber encabezado horas antes su habitual conferencia de prensa. Su exclusión volvió a alimentar versiones sobre los distintos espacios de poder que conviven dentro del oficialismo.
Más allá de las actividades institucionales, las diferencias internas continúan siendo un factor de peso dentro del Gobierno. Aunque desde la Casa Rosada insisten en transmitir una imagen de unidad y sostienen que estas reuniones sirven para coordinar la gestión, distintas versiones indican que persisten desacuerdos entre algunos de los principales dirigentes.
Uno de los focos de tensión gira en torno a la relación entre Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo. En los últimos meses se registraron cambios en distintas áreas del Estado que fueron interpretados como una reducción de la influencia política del asesor. Entre esas modificaciones figura una reciente reorganización administrativa que trasladó organismos estratégicos vinculados a las telecomunicaciones y empresas públicas hacia la órbita de la Jefatura de Gabinete, fortaleciendo la estructura encabezada por Diego Santilli.
A estas diferencias también se suma la incertidumbre sobre el rol futuro de Patricia Bullrich, quien tiene la responsabilidad de reunir apoyos legislativos para las iniciativas del oficialismo. Mientras algunos sectores consideran que seguirá siendo una figura clave dentro del espacio, otros creen que su proyección política dependerá tanto de la relación que mantenga con Karina Milei como del desempeño electoral del Gobierno en los próximos años.
En materia legislativa, otra prioridad del oficialismo es avanzar con la reforma electoral. El objetivo principal es eliminar o suspender las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, conocidas como PASO. Para conseguir los votos necesarios, el Gobierno mantiene conversaciones permanentes con gobernadores de distintas provincias, algunos de los cuales ya manifestaron su respaldo a la iniciativa, mientras continúan las negociaciones con otros mandatarios.
Con una intensa agenda parlamentaria, importantes reformas económicas en preparación y una estrategia política orientada a consolidar mayorías en el Congreso, el Gobierno busca imprimir mayor velocidad a su programa de cambios. Al mismo tiempo, enfrenta el desafío de mantener la cohesión interna de un oficialismo donde las diferencias de poder continúan marcando el ritmo de la gestión y alimentando expectativas sobre el futuro político de sus principales dirigentes.