El gobierno nacional oficializó la incorporación del proyecto minero “Diablillos” al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, en una decisión que apunta a consolidar nuevas inversiones en minería y fortalecer el perfil exportador del país. La iniciativa, impulsada por la empresa canadiense AbraSilver, contempla el desarrollo de una mina de oro y plata ubicada entre las provincias de Salta y Catamarca, con una inversión total estimada en 764 millones de dólares.
La aprobación fue formalizada a través de una resolución del Ministerio de Economía publicada en el Boletín Oficial. Según informó el Palacio de Hacienda, el emprendimiento cumple con todos los requisitos exigidos por el régimen, especialmente en materia de estabilidad fiscal y previsibilidad para inversiones de gran escala.
El proyecto prevé la construcción de una planta capaz de procesar más de tres millones de toneladas anuales de mineral, además de caminos, campamentos, talleres, laboratorios e infraestructura complementaria. La producción estará orientada a la obtención de oro y plata en formato Bullón Doré.
Uno de los puntos destacados es el impacto laboral. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la iniciativa generará más de 2.000 puestos de trabajo directos e indirectos y tendría un potencial exportador cercano a los 417 millones de dólares.
El yacimiento Diablillos está conformado por quince concesiones mineras distribuidas entre el departamento Los Andes, en Salta, y Antofagasta de la Sierra, en Catamarca. Se trata de uno de los proyectos metalíferos más avanzados del país, con recursos estimados en 166 millones de onzas de plata y 1,1 millones de onzas de oro.
La adhesión al régimen fue otorgada a Pacific Rim, subsidiaria de AbraSilver, compañía que desde 2025 pasó a estar controlada por Central Puerto a través de su firma Proener. Además del proyecto Diablillos, la minera también posee participación en La Coipita, un emprendimiento de cobre ubicado en San Juan.
El esquema aprobado establece que la empresa deberá ejecutar al menos el 40 por ciento de la inversión comprometida antes de noviembre de 2027 para conservar los beneficios otorgados por el RIGI. El cronograma prevé el inicio de obras en julio de 2026 y el comienzo de operaciones para mediados de 2029.
Desde el Gobierno también remarcaron que más de la mitad de las contrataciones vinculadas a infraestructura, bienes y servicios serán adjudicadas a proveedores locales, superando ampliamente el mínimo exigido por la normativa vigente.
Con esta aprobación, ya son 15 los proyectos aceptados dentro del RIGI, acumulando inversiones por unos 28.500 millones de dólares. En total, el Ejecutivo asegura haber recibido 36 solicitudes de adhesión al régimen por cerca de 97.000 millones de dólares.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó detalles de una nueva versión ampliada del esquema, denominada “Súper RIGI”. Según explicó, el objetivo será atraer inversiones todavía más grandes en sectores considerados estratégicos, como baterías de litio, autos eléctricos, cobre, energía nuclear, paneles solares y producción industrial vinculada a nuevas tecnologías.
El funcionario sostuvo que este nuevo modelo podría impulsar desembolsos de hasta 20.000 o 30.000 millones de dólares y prometió beneficios fiscales más agresivos, incluyendo una reducción del impuesto a las ganancias al 15 por ciento, amortización acelerada de inversiones, arancel cero para exportaciones y mayores facilidades para importar insumos industriales.