Tras permanecer 448 días detenido en Venezuela, el gendarme Nahuel Gallo aterrizó finalmente en suelo argentino este lunes. El esperado reencuentro con su esposa, María Alexandra Gómez, y su pequeño hijo, Víctor, se produjo en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, marcando el cierre de un extenso y complejo capítulo que mantuvo en vilo a sus allegados y a las autoridades nacionales.
Un operativo de retorno con sello deportivo
El regreso del efectivo se concretó a través de un vuelo privado, fruto de gestiones que involucraron de manera directa a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a su par venezolana. La aeronave partió desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, en Caracas, durante la madrugada, realizando una escala técnica en Guayaquil antes de su destino final.
Durante el trayecto, se difundieron imágenes del gendarme visiblemente aliviado, compartiendo mates y luciendo indumentaria de la selección nacional, un gesto que simbolizó el fin de su aislamiento. El arribo a Ezeiza se produjo cerca de las 4:45 de la madrugada, donde lo esperaba un comité de recepción integrado por familiares directos y altas autoridades del ámbito de la Seguridad y el Poder Legislativo.
El fin de un largo cautiverio
La odisea de Gallo comenzó en 2024, cuando fue interceptado y apresado en el paso fronterizo con Colombia mientras intentaba ingresar a territorio venezolano. Durante la primera etapa de su detención, su paradero fue un misterio absoluto para su familia, generando una profunda incertidumbre sobre su integridad física.
Posteriormente, las investigaciones y reclamos permitieron confirmar que se encontraba alojado en la prisión El Rodeo 1, ubicada en las afueras de Caracas. Tras más de un año de cautiverio en condiciones de extrema dificultad, las negociaciones diplomáticas y los puentes tendidos por entidades civiles facilitaron su liberación.
Al descender del avión, la imagen más impactante fue el abrazo que Gallo se fundió con su hijo, un momento de profunda carga emocional que fue registrado por los presentes. Con su llegada al país, se inicia ahora una etapa de recuperación y contención familiar, mientras se completan los trámites administrativos correspondientes a su situación profesional.