
Los gobernadores del Norte Grande volverán a reunirse este martes en la sede del Consejo Federal de Inversiones con un objetivo que se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la región: definir una posición común frente a la reforma del régimen de Zona Fría impulsada por el Gobierno nacional y avanzar en propuestas que contemplen las particularidades climáticas del norte argentino.
El encuentro reunirá a mandatarios provinciales de distintos espacios políticos, algunos con una relación cercana al Gobierno nacional y otros con posiciones abiertamente críticas. Sin embargo, la cuestión energética aparece como uno de los pocos temas capaces de generar coincidencias entre dirigentes con diferencias ideológicas y políticas.
Entre los participantes se encuentran los gobernadores de Tucumán, Catamarca, Jujuy, Salta, Formosa, La Rioja, Misiones y Corrientes, además de representantes de otras provincias de la región. La intención es construir una estrategia conjunta que fortalezca la capacidad de negociación de los distritos del norte durante el tratamiento legislativo de las modificaciones propuestas para el régimen de subsidios energéticos.
El debate gira en torno al sistema conocido como Zona Fría, un esquema que otorga descuentos de entre el 30 y el 50 por ciento en las facturas de gas natural para usuarios que residen en regiones con bajas temperaturas. Durante años, el beneficio estuvo destinado principalmente a zonas patagónicas, cordilleranas y de la Puna. Sin embargo, en 2021 se amplió significativamente el alcance del programa, incorporando cientos de localidades y millones de nuevos beneficiarios en distintas provincias del país.
Esa ampliación permitió que numerosos hogares de provincias como La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Córdoba, Mendoza y otras jurisdicciones accedieran a descuentos en sus servicios. No obstante, desde la actual administración nacional se sostiene que el régimen se alejó de su objetivo original y se transformó en un esquema de subsidios demasiado amplio, financiado por el conjunto de los usuarios del sistema energético.
Por ese motivo, se impulsa una reforma que podría excluir a una parte importante de las localidades incorporadas en los últimos años. La propuesta busca reducir el gasto destinado a estos beneficios y generar un ahorro significativo en las cuentas públicas, aunque también despierta preocupación en provincias que consideran que la medida podría afectar a miles de familias.
En paralelo, comenzó a tomar fuerza una iniciativa impulsada desde el Norte Grande que plantea la creación de un mecanismo de compensación para las provincias que enfrentan temperaturas extremas durante el verano. La propuesta, conocida informalmente como “Zona Caliente”, busca reconocer los elevados costos energéticos que generan las prolongadas olas de calor y el uso intensivo de sistemas de refrigeración.
Los gobernadores sostienen que, así como las bajas temperaturas justifican beneficios especiales en determinadas regiones del país, también deberían contemplarse las dificultades que enfrentan las provincias del norte, donde durante varios meses del año los termómetros superan ampliamente los 40 grados y obligan a un consumo eléctrico mucho mayor tanto en hogares como en comercios y actividades productivas.
La reunión de este martes podría convertirse en un paso clave para definir una postura regional unificada. Más allá de las diferencias políticas, los mandatarios coinciden en la necesidad de defender los intereses de sus provincias y abrir una discusión más amplia sobre la distribución de los beneficios energéticos en función de las distintas realidades climáticas que existen en el país.