En una extensa y agitada jornada en la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se presentó para brindar explicaciones sobre diversos temas de gestión, aunque el foco de la sesión terminó centrado en las denuncias judiciales que lo involucran y en las repercusiones políticas que rodean al gobierno encabezado por Javier Milei.
A lo largo de más de siete horas de exposición, el funcionario dedicó escaso tiempo a responder sobre las investigaciones en su contra, lo que generó fuertes cuestionamientos desde la oposición. Entre los principales puntos en discusión se encuentran presuntas irregularidades vinculadas a su patrimonio, el financiamiento de viajes personales y la adquisición de propiedades en un lapso relativamente corto desde su llegada a la Casa Rosada.
Durante su intervención, Adorni sostuvo que no cometió ningún delito y evitó profundizar en detalles sobre operaciones que despertaron sospechas, como la compra de inmuebles bajo condiciones poco habituales o los préstamos recibidos sin interés. También rechazó las acusaciones relacionadas con viajes al exterior, asegurando que fueron solventados con recursos propios, aunque algunos registros documentales generaron dudas en torno a terceros vinculados a esos gastos.
El intercambio con legisladores opositores fue subiendo de tono a medida que avanzaba la sesión. Diputados como Juan Marino y Pablo Juliano cuestionaron la falta de explicaciones concretas sobre el origen de los fondos utilizados para sostener un nivel de vida que, según remarcaron, no se condice con los ingresos declarados. Las críticas también apuntaron al cambio patrimonial del funcionario en poco tiempo, lo que alimentó el debate sobre transparencia y ética pública.
Otro de los ejes abordados fue el uso de recursos y posibles conflictos de interés en relación a personas de su entorno cercano, así como contrataciones bajo análisis judicial. En ese marco, el funcionario negó cualquier tipo de irregularidad y aseguró que las acusaciones carecen de sustento.
En paralelo, se mencionó la causa vinculada a la criptomoneda $LIBRA, que también salpica al entorno presidencial. Sin embargo, Adorni optó por no profundizar en ese tema, argumentando que se trata de un expediente en curso. Las preguntas sobre reuniones, vínculos y posibles acuerdos no obtuvieron respuestas detalladas.
Desde los palcos, el presidente Milei siguió atentamente la exposición, respaldando a su funcionario con gestos de aprobación en varios pasajes. El clima en el recinto se mantuvo cargado de tensión, con cruces constantes y momentos de ironía por parte de algunos legisladores, como Myriam Bregman, quien lanzó críticas en tono sarcástico.
Hacia el cierre de la jornada, Adorni reiteró su decisión de permanecer en el cargo, pese a la presión política y mediática. Mientras tanto, las investigaciones judiciales continúan su curso y el escenario político sigue marcado por la incertidumbre, en un contexto donde las respuestas oficiales parecen no haber logrado disipar las dudas planteadas durante una de las sesiones más intensas de los últimos tiempos.
